Las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) fallaron este jueves en su intento de convencer a la caravana de 400 migrantes de regresar a Tapachula, en la frontera entre México y Guatemala.
Un grupo de agentes de migración dialogó con los integrantes de la caravana en el tramo carretero Huixtla-Villa Comaltitlán, en el estado de Chiapas, donde los migrantes insistieron en conseguir permisos para avanzar.
“La invitación es esta, ahí están las unidades y se les apoya, lo tomas o lo dejas, nosotros queremos una migración ordenada y procesar sus datos”, aseveró en el encuentro uno de los agentes del INM.
Los migrantes, que partieron esta semana de Tapachula, salieron después de una plática en el municipio de Huixtla por la carretera costera, donde sólo los observaban agentes de la Guardia Nacional.
Yean Rodríguez, migrante venezolano, pidió a los agentes de Migración un permiso para subirse a un autobús rumbo al norte de México con el argumento que no están pidiendo alimentos, hospedaje, ni que les paguen los pasajes.
“Nosotros no queremos que nos vayan a deportar, imagínate desde dónde venimos de tan lejos, costando tanto trabajo, como para que nos agarren y nos devuelvan, eso es lo que no queremos. Por eso estamos a la defensiva”, contó a Efe.
Brayner Morales, otro venezolano, remarcó que no detendrán su marcha y buscarán el permiso de forma pacífica.
Información EFE








