El Sindicato de Trabajadores Académicos y Administrativos de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (SAUQROO) formalizó el incremento salarial del 4 por ciento en beneficio de la base trabajadora, tras firmar el Convenio correspondiente con representantes de la máxima casa de estudios en el estado.
Con ello se da el cierre definitivo del aplazamiento a huelga y todo acto de protesta social iniciado por el SAUQROO, luego de que el Consejo Universitario, encabezado por el Rector saliente Francisco López Mena, accediera a otorgar el aumento salarial en beneficio de unos 250 trabajadores sindicalizados, entre personal administrativo y docente. Sobre esto, el secretario general del SAUQROO, Mario Vargas Paredes dijo que este incremento se verá reflejado a partir del pago correspondiente a la primera quincena de julio.
Indicó que el ajuste será retroactivo desde enero del presente año, aunque los 6 meses anteriores se pagarán entre octubre y diciembre, cuando la Secretaría de Educación Pública (SEP) haga la transferencia y ministre los recursos correspondientes.
Por el SAUQROO firmaron Luz Gabriela Rodríguez Ojeda y Mario Vargas Paredes, mientras que por la UQROO hicieron lo propio Sergio Flores Marrufo, apoderado legal administrativo y Víctor Boeta Pineda, apoderado legal jurídico. No obstante, Vargas Paredes reconoció que quedaron demandas pendientes, como la aprobación del Reglamento del Personal Administrativo y la Firma del Convenio de Revisión del Contrato Colectivo de Trabajo.
Sobre estos temas, el entrevistado dijo que serán pausados de manera temporal, para no entorpecer ni afectar el proceso de designación de quien será el nuevo Rector o Rectora de la UQROO, ya que el Sindicato es neutral en este procedimiento. “Estaremos retomando estos dos puntos y uno tercero que está en manos del Consejo Universitario, el cual tiene que ver con el pago del ISR en lo correspondiente al aguinaldo, porque anteriormente el Rector (Francisco López) nos informó que ya no se pagaría este impuesto en el aguinaldo, lo que significa que una tercera parte que se nos otorga anualmente dejaría de ser pagado por la Universidad y lo tendríamos que absorber nosotros, pero ya se está buscando una solución y si no se encuentra nos vamos a amparar y ese quizá sea el primer conflicto heredado de la nueva Rectoría”, concluyó Vargas Paredes.








