El cáncer de pulmón es una de las enfermedades más letales en Méxicoy el mundo. Aunque tradicionalmente se relaciona con el tabaquismo, especialistas advierten que un número creciente de pacientes jóvenes no fumadores está siendo diagnosticado en etapas avanzadas.
Según cifras de Globocan 2022, en el país se registraron más de 8 mil 200 nuevos casos y 7 mil 800 muertes en un año, lo que refleja una proporción cercana al 95% entre incidencia y mortalidad.
Cada vez vemos más personas menores de 40 años, incluso mujeres que nunca han fumado, pero desarrollan adenocarcinomas ligados a mutaciones genéticas o exposición ambiental,
-explica el Dr. Luis Lara Mejía, del Instituto Nacional de Cancerología (INCAN).
Este panorama obliga a repensar la prevención y el diagnósticotemprano en México, donde el 82% de los casos se detecta en etapas avanzadas.
¿Qué es el cáncer de pulmón y cómo se clasifica?
El cáncer de pulmón surge cuando células anormales crecen sin control dentro de los pulmones y forman tumores capaces de diseminarse a otros órganos. Existen dos grandes tipos: el de células no pequeñas (CPCNP), que representa el 85% de los casos, y el de células pequeñas, más agresivo y fuertemente asociado al tabaco.
En México, la mayoría de los pacientes presenta adenocarcinoma, un subtipo frecuente en no fumadores.
El cáncer de pulmón son muchas enfermedades en una sola; suele confundirse con infecciones respiratorias, lo que retrasa la confirmación del diagnóstico,
-advierte el Dr. Jorge A. Alatorre, oncólogo del Centro Médico ABC.
Factores de riesgo más allá del cigarro
El tabaco sigue siendo el principal desencadenante, pero no el único. En México, entre el 50% y 60% de los nuevos casos en mujeres jóvenes se presentan en no fumadoras. La contaminación ambiental, la exposición prolongada al humo de leña en cocinas cerradas y la herencia genética son factores cada vez más relevantes.
Mutaciones como la del gen EGFRaumentan la vulnerabilidad en poblaciones específicas.
Nos enfrentamos a un fenómeno multifactorial donde la genética, el ambiente urbano y los hábitos de vida suman riesgos. La gente se sorprende al enfermar sin haber fumado jamás,
-puntualiza el Dr. Lara Mejía.
¿Cómo se detecta y cuáles son los síntomas?
El diagnóstico temprano sigue siendo el gran desafío. Tos persistente, dolor torácico, falta de aire, pérdida de peso y hasta neumonías recurrentespueden ser señales de alerta. Sin embargo, estos síntomas suelen aparecer en etapas avanzadas, lo que reduce las posibilidades de curación.
La tomografía de baja dosis se ha posicionado como la mejor herramienta de detección en grupos de riesgo, aunque aún no existe un programa nacional de tamizaje. Biopsias y pruebas moleculares son clave para identificar mutaciones tratables.
El retraso en el diagnóstico puede llegar a nueve meses por la confusión clínica; urge educar a los médicos de primer contacto,
-subraya el Dr. Alatorre.
Tratamientos: de la quimioterapia a terapias de precisión
Durante décadas, la quimioterapia fue la única opción, pero hoy la ciencia abre nuevas puertas. Cirugía y radioterapia se aplican en etapas tempranas, mientras que la inmunoterapia y las terapias dirigidas representan la esperanza en casos avanzados.








