Ciudad de México.- Aspirantes a la dirigencia nacional de Morena acusaron al líder del partido, Alfonso Ramírez Cuéllar, de boicotear y empantanar la elección interna al impugnar la convocatoria ante el Tribunal Electoral.
Yeidckol Polevnsky aseguró que el morenista buscó mecanismos para orillar a los magistrados electorales a cancelar el proceso interno y permanecer en el cargo, escudándose en la paridad de género en la presidencia y secretaría general del partido.
Sin embargo, consideró, no lo logró, pero complicó más la elección de la dirigencia, porque ahora se reiniciará todo el proceso.
«Lo que él hizo es una patraña básicamente tratando de empantanar el proceso.
«Lo que podríamos ver ahora es que van a salir mujeres debajo de las piedras invitadas por él, pero lo que quieren hacer es empantanar el proceso, no es un tema a favor de las mujeres, es un pretexto», consideró Polevnsky.
La aspirante confió en que el INE encuentre en las próximas horas una salida a la orden del Tribunal para garantizar la equidad de género.
«¿Cómo se subsana? Si la Sala Superior hubiera dicho que se hiciera una sola encuesta donde hubiera hombres y mujeres, entonces quien tuviera la votación más alta queda en la presidencia, y el siguiente de la votación más alta del otro género queda de secretario general, pero pidieron varias encuestas.
«Está muy complicada la situación, porque no se registraron muchas mujeres (quedan dos para la presidencia y nueve para la secretaría general). Entonces si hay mujeres que no están interesadas, ¿las vamos a obligar o convencer?, ¿y si no quieren?», cuestionó.
Por otra parte, la secretaria nacional Mujeres del CEN de Morena, Carol Arriaga, quien aspira a la secretaría general, también acusó a Ramírez Cuéllar de boicotear la elección interna.
«Qué bueno que busque una solución para la paridad, pero lo malo es que no es un compromiso con la paridad. Lo hizo para boicotear el proceso, la causa de género se usa por actores políticos con fines electorales», indicó.
Desde el año pasado y durante la gestión de Ramírez Cuéllar, relató, ha propuesto que la presidencia recaiga en una mujer, pues el partido ha tenido prácticamente presidentes hombres, Martí Batres, Andrés Manuel López Obrador y Alfonso Ramírez Cuéllar, y Polevnsky fungió como secretaria en funciones de presidenta.
Sin embargo, comentó que el dirigente ha rechazado esta propuesta, por lo que ahora causa sospecha que él encabece la lucha por garantizar equidad en la dirigencia.
INE no quiso atender paridad
La consejera Carla Humphrey afirmó que desde un inicio advirtió a sus compañeros que debían garantizar la equidad de género en la dirigencia, por lo que si hubieran atendido esa falta el proceso estaría en marcha y no frenado.
Recordó que planteó a sus compañeros que quien ganara la presidencia del partido definiría el sexo de la persona que ocuparía la secretaría general, pues si ganaba una mujer el primer cargo, el segundo sería para un hombre o viceversa.
«Desafortunadamente, no fue apoyada por la mayoría de mis colegas, pero sigue habiendo formas en las que podemos garantizar que se cumpla el principio de paridad», apuntó.
La consejera consideró que esto demuestra que la paridad no es una opción, sino una obligación en todos los cargos.
En la última convocatoria emitida por el CEN de Morena, el 4 de agosto, se establecía un mecanismo similar.
«Ocupará el cargo de la presidencia nacional del Comité Ejecutivo Nacional la persona mejor posicionada en la encuesta abierta en la pregunta que se realice para designar a la presidencia nacional del Partido.
«Ocupará el cargo de la secretaría general la persona mejor posicionada (del género distinto a quien gane la encuesta a la presidencia nacional) en la encuesta abierta en la pregunta que se realice para designar a la secretaria general del partido», indica la última convocatoria.
FUENTE: ZÓCALO








