El titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo, Rubén Oyarvide Pedrero, anunció acciones de reestructuración de la dependencia a su cargo, con el objetivo de depurar y eliminar los privilegios de aquellos elementos que incrustó y favoreció Alberto Capella Ibarra, quien fuera secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Carlos Joaquín.
En ese sentido, dio a conocer que han detectado elementos que llegaron con Capella Ibarra y que permanecen en nómina, quienes gozaron de muchos privilegios y excesivas compensaciones económicas.
Ya les redujeron dichas compensaciones y están en proceso de relevarlos de los cargos de primer y segundo nivel por elementos policíacos, todo ello para poder hacer una verdadera transformación al interior de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, manifestó.
Oyarvide Pedrero aseguró que no tiene compromisos con nadie y que continuará dando resultados como lo hizo en el municipio de Benito Juárez, cuando estuvo a cargo de la seguridad durante el gobierno de la hoy gobernadora Mara Lezama.
“No me va a temblar la mano para lograr una depuración en la policía y dar buenos resultados, porque no tengo compromiso con nadie más que con mi familia y con Dios”, señaló, al tiempo que dijo que la información de sus acciones será abierta, transparente y puntual.
Agradeció a la gobernadora Mara Lezama por la confianza otorgada, de quien dijo se ha propuesto dignificar a la corporación y mejorar las condiciones laborales de todos los policías, para que haya más patrullas, ambulancias, equipo y otro helicóptero, además de mejorar las condiciones salariales y fortalecer la capacitación de los elementos.
Para combatir el déficit de policías, dijo que es necesario contratar a por lo menos 250 policías adicionales, para reforzar la estrategia de paz y seguridad en Quintana Roo.
Finalmente, dijo que sigue en activo en la Secretaría de Marina y su formación de más de 20 años ratifica su compromiso para con Quintana Roo.








