Su nueva versión de ‘Agapimú’ junto al dúo Ojete Calor ha vuelto a inspirar libertad. Hablamos con la cantante
«Cuando salió Agapimú hice una gira larguísima y tuve mucho éxito porque coincidió con que ponían Fortunata y Jacinta en Televisión Española. Ahora están reponiendo la serie con motivo del año de Galdós. Después de 40 años, la de vueltas que da la vida. La vida rima, para bien y para mal», dice Ana Belén, quien ha reeditado el éxito de aquella canción en una inesperada colaboración con el dúo de (como ellos mismos se denominan) subnopop, Ojete Calor. «No sé por qué ha sorprendido que grabara con ellos. Siempre he colaborado con muchos artistas. Y Carlos Areces y Aníbal Gómez son inteligentes, cultos, simpáticos y saben lo que hacen», cuenta por teléfono la intérprete, que versionó por primera vez este tema de Mia Martini en su disco Ana, de 1979. «Con Carlos y Aníbal la grabamos en el estudio. Me contaron que querían hacer un videoclip en una carretera secundaria donde ellos irían en un descapotable y yo haría autoestop. Les dije que sí», explica. A los pocos días se decretó el estado de alarma y todo se paró. «Me llamaron porque seguían con la idea del videoclip a distancia. Les expliqué que soy torpe para estas cosas, pero me lo pusieron fácil». Cambiaron paisajes exteriores por sus casas, el descapotable por un calcetín, la carretera por una videollamada y pusieron a Víctor Manuel como iluminador. Ana Belén y Ojete Calor han logrado que durante los minutos que dura esta canción, parte de la población se olvidara de lo que pasaban en el mundo.








