Ante lo que consideran implicaciones de riesgo de alta complejidad por el hecho de que Quintana Roo será punto de concentración de las selecciones nacionales de Uruguay y Portugal en el próximo mundial de futbol, el gobierno de Quintana Roo destinará recursos del orden de los 43 millones de pesos para la adquisición de equipo tecnológico y la integración de un escuadrón antibombas denominado Grupo de Búsqueda, Localización y Neutralización de Artefactos Explosivos (Blonae).
El secretario de Seguridad Ciudadana, Julio César Gómez Torres, explicó que el grupo está en proceso de conformación con 24 elementos del grupo táctico Jaguar quienes reciben cursos de capacitación operativa y de los cuales ocho estarán asignados en forma directa al escuadrón antibombas.
Estos elementos reciben capacitación especializada de tres meses enfocada en la detección, manipulación y neutralización de artefactos explosivos, además de preparación para la atención de riesgos químicos, biológicos y radiológicos, explicó.
La capacitación es proporcionada por la secretaría de Marina en diferentes partes de la república mexicana.
Gómez Torres confirmó que los primeros elementos certificados arribarán al estado en abril, y el escuadrón antibombas iniciará operaciones de manera formal en mayo; a finales de mayo o principios de junio se recibirá el equipamiento adquirido para el grupo, con el objetivo de que esté completamente operativo antes del arranque de los eventos internacionales de mayor concentración de visitantes.
Detalló que el gobierno del estado canalizó una inversión aproximada de 43 millones de pesos para la adquisición de robots para la manipulación de explosivos, mantas supresoras, ollas de transporte, trajes de protección para artificieros y herramientas de alta precisión.
Insistió en que la creación de este grupo servirá al mismo tiempo para fortalecer la seguridad de Quintana Roo debido a su vocación turística, su ubicación geográfica con aeropuertos internacionales, destinos turísticos de alto flujo y que además, con motivo del mundial de futbol 2026 será punto de concentración de selecciones nacionales como Uruguay y Portugal, lo que obliga a anticipar escenarios de riesgo de alta complejidad.








