Donald Trump confirmó que permitirá la llegada a Cuba del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, pese a las sanciones. El presidente defendió la medida como un gesto humanitario hacia el pueblo cubano, pero reiteró que el régimen está ‘terminado’ y es ‘corrupto’.
Trump aseguró que no le preocupa un posible beneficio para Vladímir Putin y que “si un país quiere enviar algo de petróleo a Cuba”, no se opondrá. Argumentó que la población necesita calefacción, refrigeración y servicios básicos, mientras pronosticó que el sistema cubano colapsará pronto y que Estados Unidos estará listo para ayudar en una transición.
«Tenemos un buque cisterna ahí fuera. No nos importa que alguien se lleve un cargamento porque lo necesita; tiene que sobrevivir. Les dije que si algún país quiere enviar petróleo a Cuba ahora mismo, ¡no tengo ningún problema! Sea Rusia o no», expresó el mandatario.
La decisión supone un giro en el bloqueo petrolero impuesto por la Orden Ejecutiva 14380, que buscaba cortar el suministro de crudo a la isla. La Guardia Costera recibió instrucciones de no interceptar el tanquero, que transporta más de 700.000 barriles hacia Matanzas. La llegada del Anatoly Kolodkin sería el primer gran cargamento de combustible que recibe Cuba en meses, en plena crisis energética generada por décadas de mala gestión del régimen.






