El número oficial de soldados estadunidenses heridos durante los primeros 12 días del conflicto con Irán ascendió a 148, un aumento drámatico respecto de los 8 que hasta ese momento habían sido confirmados por el Gobierno de Estados Unidos. Esta discrepancia fue reportada primero por fuentes de la agencia Reuters y confirmada poco después de su publicación por el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.
Esta admisión se produjo sólo después de que Reuters y ABC News presionaran al Departamento de Defensa sobre el número de bajas no mortales. Reportes desde el terreno e información de fuentes con conocimiento directo de la situación en los hospitales de campaña indican que el volumen de heridos atendidos era significativamente mayor al reportado inicialmente. Este incidente contrasta con las normas de transparencia de larga data del Ejército estadounidense sobre el número de víctimas en combate.
La presión de los medios y de legisladores sobre la administración Trump crece a medida que avanza el conflicto y aumentan los costos humanos y económicos. Si bien el presidente estadunidense ha declarado que la guerra está “casi completa” y que no se prolongará mucho más, también indicó que esto no significa que, para él, haya terminado.
Hemos ganado ya de muchas maneras, pero no hemos ganado suficiente”, dijo el lunes en una conferencia de prensa en Florida.
Trump recibe restos de seis soldados muertos en la guerra contra Irán
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció ayer que Trump “no ha descartado la opción” de desplegar tropas estadounidenses en Irán.
Esto sucedió en reacción a preguntas de los medios sobre los comentarios del senador demócrata de Connecticut, Richard Blumenthal, quien, saliendo de una reunión confidencial de miembros del Congreso con funcionarios del Gobierno Federal, declaró a la prensa estar “insatisfecho y enojado” y admitió que “tiene más miedo que nunca” sobre la posibilidad de mandar soldados estadounidenses a Irán.
Si bien fuentes internas del gobierno afirmaron que el presidente Donald Trump ha expresado interés en enviar fuerzas especiales a Irán, no ha habido una declaración oficial al respecto. Sin embargo, recientes reportes sobre discusiones entre Israel y Estados Unidos en torno a esta posibilidad han generado especulación.
Esta medida sería mal recibida por los ciudadanos de su país, puesto que, según una encuesta de Reuters, solo el 25 por ciento de los estadunidenses apoyan los ataques a Irán. Incluso entre los votantes afines al Partido Republicano, un despliegue de tropas sería percibido como alarmante.
Analistas internacionales aseguran que tomar esta decisión y extender el conflicto podría terminar siendo un riesgo significativo para la mayoría que su partido mantiene en las dos cámaras del Congreso, con las elecciones legislativas a tan solo unos meses.








