Este miércoles 25 de febrero, desde Palacio Nacional, la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez Velázquez, presentó los puntos medulares del proyecto de reforma electoral que será presentado hoy ante el Congreso de la Unión para su evaluación y aprobación.
En este sentido, la funcionaria federal enlistó 10 premisas que contempla la iniciativa avalada por la presidente de México, Claudia Sheinbaum Pardo, subrayando que todas lo que buscan es fortalecer la democracia, reducir costos y garantizar mayor transparencia en los procesos.
Entre los puntos destacados, la titular de la Segob expuso que la Cámara de Diputados conservará sus 500 integrantes, todos elegidos por votación directa, de los cuales 30 serán electos por distrito electoral.
Los 10 puntos de la reforma electoral:
- Reducción de costos: Se plantea un decremento del 25% en el gasto electoral, con ajustes en recursos para el INE, partidos políticos, OPLES y tribunales.
* Cámara de Diputados: Se mantiene en 500 integrantes, todos por votación directa, con 30 electos por distrito.
* Regidurías: Se disminuye el número de regidores hasta un máximo de 154 posiciones.
Fiscalización: El INE tendrá acceso oportuno a operaciones financieras de partidos y personas para mayor control.
* Voto en el extranjero: Se facilita la participación de la población migrante en la elección de ocho diputados.
* Radio y TV: Los tiempos de transmisión en periodo electoral se reducen de 487 a 35 por emisora.
* Inteligencia Artificial: Se regula su uso, prohibiendo bots en campañas y garantizando cómputos distritales inmediatos tras la jornada.
* Democracia participativa: Se amplía a estados y municipios, permitiendo el uso de nuevas tecnologías.
* No al nepotismo: Se reitera que los cargos de elección popular no pueden ser heredados.
* No reelección consecutiva: A partir de 2030, ningún cargo de elección popular podrá reelegirse de manera inmediata.
De acuerdo a lo expuesto en el marco de la conferencia mañanera de la presidenta, esta propuesta de ley pretende una transformación al régimen constitucional electoral mexicano, con el objetivo de transitar hacia un modelo en el que la pluralidad política no sea resultado exclusivo interno de partidistas, sino expresión directa de la voluntad popular, por medio del voto ciudadano.







