Ofrecer música ambiental o en vivo se ha convertido en un atractivo clave para muchos establecimientos gastronómicos; sin embargo, en Cancún persiste la inconformidad entre empresarios formales por los costos y la fiscalización relacionados con el pago de derechos de autor.
De acuerdo con fuentes del sector, apenas dos de cada diez restaurantes cumplirían cabalmente con las cuotas correspondientes por el uso de música protegida. La situación, afirman, genera una competencia desigual frente a negocios que operan sin cubrir estas obligaciones.
Un empresario con amplia trayectoria en la zona de la avenida Huayacán expresó que mientras algunos establecimientos asumen con rigor pagos ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), así como obligaciones ante IMSS, Infonavit y Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), otros negocios informales mantienen alta afluencia sin enfrentar la misma carga regulatoria.
Inversión anual y atractivo comercial
Líderes restauranteros con más de 15 años de experiencia aseguran que un establecimiento consolidado puede destinar alrededor de 45 mil pesos anuales al pago de regalías para autores y compositores. Esta inversión, subrayan, resulta estratégica, ya que hasta el 35% de los clientes acude principalmente por la oferta de música en vivo o presentaciones de DJ, especialmente los fines de semana.
El IMPI ha advertido que no acreditar el pago correspondiente puede derivar en sanciones que van desde multas económicas hasta la clausura temporal del negocio por tres días.
El titular del instituto, Santiago Nieto, ha señalado que las cuotas deben ajustarse al tamaño del establecimiento: alrededor de 9 mil pesos anuales para comercios pequeños y hasta 120 mil pesos en el caso de centros nocturnos de gran escala.
Convenio para cuotas preferenciales
Con el objetivo de aliviar la carga financiera y brindar mayor certidumbre al sector, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) renovó el 18 de febrero de 2026 su convenio con la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM).
El acuerdo contempla tarifas preferenciales calculadas con base en la Unidad de Derechos de Autor (UDA), fijada este año en 350 pesos. Bajo este esquema, un restaurante mediano puede cubrir aproximadamente 7,400 pesos anuales, monto que puede reducirse si se liquida de manera anticipada.
Aunque el cumplimiento representa un esfuerzo adicional, empresarios formales insisten en que el verdadero desafío radica en garantizar condiciones equitativas para todos los actores del sector gastronómico en el destino turístico.







