La maestra Gabriela Ramírez Sabido, quien padece discapacidad desde hace 15 años tras haber sufrido un derrame cerebral, denunció que es víctima de hostigamiento, acoso laboral, discriminación y presiones por parte de la directora de la Sección 10-Y de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), Patricia de Jesús Rivero Martín.
Dijo que la supervisora de la Zona 06 de Educación Especial de la Secretaría de Educación de Quintana Roo, Luz María Abuxapqui González, también se ha prestado a esto, asegurando que, desde noviembre de 2022, la está presionando para obligarla a causar baja del sistema educativo y así poder negociar su plaza.
Aunque le quedaron secuelas menores después de la aneurisma y su rehabilitación, dijo que esto no es impedimento para desempeñar sus funciones que le han sido asignadas en diversas instituciones educativas donde se da apoyo a estudiantes con discapacidad.
A pesar de ello, sostuvo que está siendo objeto de presiones desde la Dirección de la USAER 10-Y, para presentar una constancia médica de incapacidad y con ello poder dejar vacante su plaza y tramitar su jubilación anticipada.
Asegura ser víctima de presiones, acoso, hostigamiento y hasta discriminación para que deje su plaza, aun cuando ella quiere seguir laborando tres años más y así cumplir los tiempos de ley para jubilarse con el 100 por ciento de sus prestaciones.
Indicó que desde el pasado lunes 21 de agosto le han negado el ingreso a su centro de trabajo, además de que le han exigido medidas más estrictas en su trabajo, pero también recibiendo descalificativos hacia su condición física y de salud, dado que sus superioras se refieren a ella como “un estorbo que no deja trabajar a los demás”.
La afectada presentará una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado, así como denuncias ante las instancias que sean necesarias, donde también ha pedido el apoyo de la Secretaría de Educación y del Gobierno del Estado.







