La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró cinco predios en Quintana Roo tras detectar cambios ilegales de uso de suelo que ocasionaron daños significativos a la selva mediana subperennifolia, uno de los ecosistemas más representativos del estado.
De acuerdo con el informe mensual de actividades del organismo, las acciones se concentraron en los municipios de Playa del Carmen y Felipe Carrillo Puerto, donde se documentaron afectaciones tanto en superficies urbanas como ejidales. En la zona de Playa Paraíso, en Playa del Carmen, se constató la remoción ilegal de vegetación en un área de 21.6 metros cuadrados. En tanto, en la región Nuevo Durango–Cobá se inspeccionaron dos predios contiguos con daños en superficies de 1,050 y 460 metros cuadrados, respectivamente.
En el municipio de Felipe Carrillo Puerto, la Profepa detectó las afectaciones de mayor magnitud. En el ejido del mismo nombre se observó la eliminación de vegetación forestal en una extensión de 2.9 hectáreas, mientras que en el ejido X-Hazil se registró un daño adicional de 1.4 hectáreas del mismo tipo de selva.
Estas clausuras forman parte de un operativo nacional realizado del 28 al 30 de enero, enfocado en combatir el cambio ilegal de uso de suelo y otras actividades que ponen en riesgo los recursos forestales del país. En Quintana Roo, las inspecciones se dirigieron a zonas consideradas críticas por la presión del crecimiento urbano y las actividades no autorizadas.
La Profepa reiteró que continuará reforzando la vigilancia ambiental en el estado, en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, con el objetivo de frenar la degradación de los ecosistemas forestales y sancionar a quienes incumplan la legislación ambiental.








