Las princesas Beatriz y Eugenia de York no podrán ir al Royal Ascot 2026, uno de los eventos más emblemáticos del calendario social británico, en medio del escrutinio sobre los vínculos de su papás, el Prince Andrés y Sarah Ferguson con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.
Princesas Beatriz y Eugenia, vetadas de Royal Ascot por los vínculos de sus papás con Jeffrey Epstein
De acuerdo con Daily Mail, Beatriz y Eugenia no podrían asistir al Royal Ascot en junio próximo ni acompañar a su familia en la Procesión Real. Esta decisión respondería a un intento de la Casa Real de reducir la exposición pública de miembros vinculados indirectamente al escándalo que ha perseguido al duque de York durante años.
Aunque ni Beatriz ni Eugenia han sido señaladas por conducta indebida, su presencia en actos de alto perfil podría desviar la atención mediática y reavivar cuestionamientos sobre la gestión interna del caso.
El Royal Ascot, celebrado anualmente en Berkshire y tradicionalmente encabezado por miembros de la familia real británica, es considerado un evento clave de la realeza.
En ese contexto, la posible exclusión de las hermanas York deja ver el delicado equilibrio que enfrenta la monarquía entre tradición y control de daños a su reputación.
El príncipe William y Kate Middleton quieren mantener a sus primos «a distancia», y que la prohibición es parte de una decisión más amplia para excluir a Beatriz y Eugenia de futuros eventos públicos reales.
Según se informa, William aconsejó a otros miembros de la realeza que no aparecieran en fotografías con las princesas «durante el resto del año».
El debate: ¿Eugenia y Beatriz no deberían ser vetadas?
El príncipe Andrés se retiró de la vida pública en 2019 tras la controversia generada por su entrevista con la BBC sobre su relación con Epstein, y en 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial en una demanda civil en Estados Unidos.
Desde entonces, ha sido apartado de funciones oficiales y perdió el tratamiento de “Su Alteza Real” en el ejercicio público de sus deberes.
Para analistas reales, la ausencia de Beatriz y Eugenia en el Royal Ascot no solo tendría un significado simbólico, sino que reflejaría la estrategia del Palacio para blindar los eventos institucionales ante cualquier distracción mediática.
Mientras tanto, la medida también reabre el debate sobre hasta qué punto los familiares de figuras envueltas en controversias deben asumir el costo reputacional.







