En la comunidad nahua de Huixtac, en el municipio de Taxco, jóvenes campesinos realizaron un ritual de penitencia cargando cactus con espinas en hombros y espalda durante la procesión de Viernes Santo, una tradición religiosa que se practica desde hace más de un siglo para pedir salud y paz para sus familias.
En el pueblo nahua de Huixtac, jóvenes campesinos participaron en un antiguo ritual de penitencia durante la celebración del Viernes Santo.
Durante la procesión, los participantes cargaron pesados cactus con espinas sobre los brazos y la espalda, como parte de una práctica religiosa que busca pedir salud para sus familias y paz para la comunidad.
Esta tradición se realiza desde hace más de 100 años en este pueblo prehispánico ubicado en el municipio de Taxco de Alarcón.
Penitentes recorren más de un kilómetro en acto de fe
Jóvenes soportan el dolor como forma de expiación
El ritual comienza en la explanada de la iglesia de la Iglesia de la Santa Cruz, donde se realiza la representación del juicio de Jesucristo.
Posteriormente, los penitentes son preparados por familiares y autoridades del pueblo:
- Caminan descalzos
- Llevan reatas de ixtle amarradas en piernas y cintura
- Portan coronas de ramas de laurel
- Sus rostros son cubiertos con pañuelos
Sobre sus cuerpos colocan cactus de más de 10 kilogramos, cuyas espinas se incrustan en la piel mientras realizan el recorrido.
Ritual recorre la “calle de la amargura”
Uno de los participantes, Antonio, campesino dedicado a la siembra de maíz, explicó que lleva siete años participando como penitente.
El recorrido de penitencia se extiende por más de un kilómetro, atravesando la llamada “calle de la amargura” hasta el monte Gólgota, en una recreación simbólica del camino de Jesucristo hacia la crucifixión.
Tradición religiosa se ha reducido con el paso del tiempo
Antes participaban hasta 50 penitentes
Habitantes de la comunidad señalan que esta manifestación de fe ha ido disminuyendo con los años.
En décadas pasadas hasta 50 personas participaban en el ritual, mientras que en la edición más reciente solo dos hombres y dos mujeres realizaron la penitencia.
Procesión reúne a cientos de fieles
A pesar de la reducción de penitentes, la celebración continúa siendo un evento importante para la comunidad.
La actividad se complementa con:
- Representación teatral de la pasión de Cristo
- Procesión de cerca de mil feligreses
- Personas que caminan con velas y flores
El evento concluye en el Templo de San Andrés Huixtac, aproximadamente una hora con 40 minutos después de iniciar la procesión.
Huixtac, un pueblo con historia prehispánica
Comunidad fundada antes de la llegada de los españoles
La comunidad de Huixtac se ubica en una zona montañosa con calles empedradas y estrechas, similares a las del centro de Taxco.
De acuerdo con cronistas locales, el pueblo habría sido fundado entre los años 1300 y 1400, antes de la llegada de los españoles, cuando grupos provenientes de Tenochtitlán se asentaron en la región.
Migración ha reducido la población
Actualmente el poblado cuenta con alrededor de 300 familias, aunque muchas viviendas y tierras se encuentran abandonadas.
Según el cronista local Juan Mena Viveros, muchos habitantes han emigrado a ciudades mexicanas o a Estados Unidos, principalmente a Chicago y Los Ángeles.
Comunidad también ha enfrentado violencia en la región
Habitantes han vivido años de inseguridad
Como muchas localidades del estado de Guerrero, Huixtac también ha enfrentado la presencia de grupos criminales.
De acuerdo con habitantes, hace unos cuatro años la violencia se intensificó al grado de recomendar a los jóvenes no salir solos por las noches.
Control de productos básicos encareció precios
En algunos momentos, organizaciones criminales incluso controlaron la distribución de productos básicos como cerveza, refrescos y gas doméstico, lo que provocó un aumento considerable en los precios para los habitantes.
Aunque la situación se ha calmado parcialmente, la comunidad sigue enfrentando retos de seguridad, migración y abandono de viviendas.








