Padres de familia denuncian fallas en la seguridad de un plantel en Mérida

Si los padres de familia se retrasan para recoger a sus hijos a la salida de la escuela primaria “Santiago Meneses”, el personal directivo, administrativo y docente no se hace cargo de ellos, pues al terminar sus labores abandonan el plantel.

Además, cuando una persona acude a recoger a algún niño o niña no se le exige identificación alguna. Los padres de familia demandan que haya al menos un agente de la policía a la hora de entrada y salida para enfrentar cualquier contingencia.

Estos y otros fallos en el control de seguridad fueron denunciados ayer por paterfamilias que tienen hijos en la citada escuela primaria ubicada en la calle 52 por 73 del Centro.
Doña Gisela Vega, quien tiene allá un hijo de 10 años, dijo:

–Sí nos gustaría que los directores y los maestros no dejaran salir a los niños hasta que vean a los papás, lo que es de lo más importante para un papá. Así tenemos la seguridad de que si nos atrasamos 10 ó 15 minutos, sabemos que el niño todavía está en la escuela resguardado.
–¿Los dejan salir estando chicos?
–Sí los dejan salir.

Todos se van

–¿De qué edades los dejan salir?
–Desde primer año. La mayoría de los papás acá se pone en la reja. Y hay algunos papás que sí llegan temprano, pero hay muchos que trabajan, y pues los niños salen. A veces la directora se va, los conserjes se van, las secretarias se van, y hay niños todavía acá afuera. Todavía hay niños acá afuera. Ha pasado que no han llegado los papás y los maestros ya se fueron.

–¿De veras?
–La verdad sí, sí ha pasado acá.
–¿Por qué se retrasan los padres?
–Los padres a veces trabajan, puede haber un retraso en el camión, un embotellamiento. La mayoría de los padres de acá de la “Santiago Meneses” trabajan aquí en el Centro y a veces, por una u otra razón, se atrasan 10 ó 15 minutos y es vital, ahorita como estamos en los tiempos es vital los 10 ó 15 minutos.

–¿O sea que debería haber una guardia de las autoridades del plantel para esperar a que se vaya con sus padres hasta el último niño y no es así?
–No es así.
–¡Qué terrible!
–Doña Gisela, me decían que de primero, segundo y tercero no los dejan salir hasta que vienen los papás.
–No, no.
–¿No es cierto?
–No, porque en ocasiones ha habido niños que se han quedado, que se han quedado. Yo soy una de las mamás de venir a las 12 del día. Mi hijo está en 5o. año. A veces mi hijo se atrasa 10 ó 15 minutos porque no ha copiado la tarea y veo que hay niños chicos a los que ni los han venido a buscar.

Los dejan solos

–¿Pero ya están solos?
–Ya están solos, pero todavía están allá. Hay niños prudentes a los que les tienen dicho sus mamás: “Sabes qué, no salgas”, y se quedan detrás de las rejas, pero hay niños traviesos como todo niño, que salen. Por eso necesitamos mucha seguridad para nuestros niños, 10 ó 15 minutos son vitales. La mayoría de los papás trabajan y por eso, sobre todo la directora, que sea por lo menos ella la última en irse.
–Claro, doña Gisela, esa debería ser la norma de la Segey. Como los capitanes, que cuando se está hundiendo su barco no lo abandonan, sino hasta que todos están a salvo e incluso hay algunos que prefieren hundirse con su nave.
–Sí, lo único que si le agradecemos al Ayuntamiento o al gobierno es que siempre hay policía aquí.
–Pero según me dijeron algunos padres hoy no hubo policía a la salida.
–Es raro, porque la mayoría de las veces está el policía.

Reforzar la seguridad

Cuando le preguntamos cómo está en esta escuela la situación en cuanto a la entrega de los niños a la hora en que salen, doña Isabel Euán consideró que debería reforzarse la seguridad. Textualmente señaló:
–Pues acá a la hora de la salida a los niños más chiquitos cuando los vienen a buscar los entrega la maestra. A los más chicos, de primero, segundo, tercero y cuarto grado.

Ellos tienen que esperar a que nos vean para que salgan. Hay a los que no los vienen a buscar también, hay niños que se van solos. Son 3 puertas, abren la reja primera, la segunda, y a veces la tercera es la que no abren. Pero lo que sí está mal es que cualquiera puede entrar. A la tercera puerta no pueden entrar, pero hay niños que no esperan, salen, entonces debería reforzarse la seguridad.
Yo vengo por mi nieto de 5o. año.

Que el policía vaya todos los días

Ante la pregunta de cómo ve la seguridad en la escuela, don Eric Lugo, quien va por su hijo que estudia en 5o. año, respondió:
–Es muy controlado, he visto en lo que son los primeros 3 grados se les llama por nombre y las maestras conocen a los familiares. Los grandecitos no salen si no ven a las personas que van por ellos.

Hay algunos que sí se van solos, pero hay maestros allá en la reja, se ponen los de educación física que he visto. O sea queja, queja, no hay. Pero sería bueno que pudiera estar un policía al menos todos los días.

Que no se quite antes el policía

Por su parte, el señor José Antonio Espadas comentó:
–Es que yo como casi no vengo, es mi nieta que está en segundo. Está tranquilo, pero lo único es que a veces no está el policía. Yo creo que debe estar diario a las horas de la entrada y la salida, pero a veces no hay en la salida, no siempre hay. A veces hasta de mañana no hay. A veces ni han terminado de entrar los niños y ya se quitaron.

No deben abrir las rejas

Guillermo Medina, quien tiene en esa escuela un hijo en 5o. año, opinó:
–Creo que está mal, porque no deben dejar salir a los niños hasta que lleguen los padres, no deben abrir las rejas, porque cualquiera puede entrar a buscarlos.
–¿No se responsabilizan?
–O sea, yo pido un niño y me deben de preguntar cuál niño, y me deben preguntar quién es usted, pero a veces no lo hacen.

Secretaría de Educación prohíbe que se cierre la puerta

Hay que señalar que al pasar poco más de las 9 de la mañana por dos escuelas que se encuentran enfrente del parque de San Sebastián, concretamente en la calle 72 entre 75 y 77, encontramos que las puertas que dan a la calle estaban con el candado abierto, es decir, que aunque estén pegadas, están abiertas. En el caso de la escuela primaria “Manuel Cepeda Peraza” vimos que no sólo estaba abierto el candado de la puerta de acceso, sino otras dos puertas situadas más adentro también estaban abiertas, y de par en par. Aunque debemos decir a su favor que no vimos a ningún niño fuera de los salones. En ese momento vimos que a esa escuela le estaban surtiendo garrafones de agua embotellada y los trabajadores que la llevaban entraban libremente, porque no había a la vista nadie que cuidara las puertas del plantel.

La orden es para todos

En el caso de la escuela primaria “María Antonia Ancona”, su directora Marisela Couoh May dijo que todos los directores de escuelas primarias tienen la orden de parte de la Secretaría de Educación de no cerrar con candado la puerta que da a la calle, a fin de que si un niño llega tarde pueda entrar.

Nosotros pasamos por allá como a las 9:30 de la mañana y, como el horario de entrada es a las 7, suponemos que debería estar cerrada la puerta en ambas escuelas.

Por eso le preguntamos a la directora de la “María Antonia Ancona” si no es un riesgo tener abierto el candado de la puerta que da a la calle y reconoció que sí, sobre todo porque en esa escuela tienen 14 niños especiales, con diagnóstico de autismo o TDA, y considera que por eso debe cerrar la puerta y lo hace a veces a riesgo de que la sancione la SEP, porque sabe de escuelas donde algún niño especial se ha querido escapar incluso saltando la barda.

Dijo que cuando el candado de la puerta está abierto, algún maestro está pendiente de que no se salgan los niños y de que no entre cualquier persona, pero el caso es que, al menos en nuestra opinión, eso no siempre funciona.

Por otra parte, la directora dijo que el horario de esa escuela es de 7 a 13:30 horas, y el horario de entrada es a partir de 10 para las 7 y el de salida hasta 1:40.
–Tenemos 10 minutos de tolerancia. Obviamente hay maestros que se quedan hasta 2 ó 2:30. Si no llega el padre de familia, generalmente lo que hacemos es hablar con el padre o la madre.

Le hablamos a la mamá y está en su trabajo, y pregunta: ¿No han ido por mi hijo? No. Y bueno, ya se va viendo quién viene por el alumno y se verifica incluso volviendo a llamar a la mamá o al papá para que autorice su entrega. Lo más que se ha atrasado un padre es hasta las 4 de la tarde, pero eso pasó hace unos años.
Finalmente la directora Marisela Couoh May nos mostró las paredes de ese plantel y unas partes del techo que ya tienen humedad y necesitan reparaciones.

Finalmente hay que preguntarse si esa orden de no cerrar los candados de las puertas de acceso a las escuelas primarias de gobierno no debería tener un límite razonable que permita que durante ese tiempo estén correctamente vigiladas.

Por Roberto López Méndez

FUENTE: POR ESTO

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