El Papa León XIV nombró a monseñor Gustavo Rodríguez Vega, actual arzobispo de Yucatán, como administrador apostólico de la Diócesis de Cancún-Chetumal, la cual se encuentra en condición de sede vacante.
La designación fue dada a conocer por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) a través de sus redes sociales, luego de que la Nunciatura Apostólica notificara oficialmente el nombramiento mediante la Secretaría General del organismo.
De acuerdo con el comunicado, el decreto número 638/2025 fue emitido en Roma el 22 de enero del presente año, y el nombramiento se realizó por medio del Dicasterio para los Obispos.
Como administrador apostólico, monseñor Rodríguez Vega asumirá de manera temporal el gobierno pastoral de la Diócesis de Cancún-Chetumal, en tanto se nombra a un nuevo obispo titular.
El arzobispo de Yucatán, destacó la trayectoria que tuvo el obispo de la Diócesis Chetumal-Cancún, Pedro Pablo Elizondo, quien perdió la vida el pasado jueves tras sufrir un infarto fulminante mientras se encontraba hospitalizado en Mérida.
Entrevistado brevemente después de las exequias de monseñor, el arzobispo sostuvo que la Iglesia se encuentra actualmente dolida por la pérdida de Pedro Pablo Elizondo, pero agradecida por sus aportes a la comunidad católica.
«La Iglesia esta agradecida por todo lo que nos dio a través de monseñor Pedro Pablo. Dolida, con dolor, observando su partida para que esté con el señor. Es nuestro destino, ya nos tocará, pero ese sufrimiento también se puede convertir en ofertorio, para gloria de Dios», añadió.








