Nicolás Maduro permanece recluido en el Metropolitan Detention Center Brooklyn, una prisión federal ubicada en Nueva York, tras su captura el 3 de enero de 2026. Según el diario español ABC, el exmandatario vive bajo estrictas medidas de seguridad mientras espera el avance del proceso judicial en su contra por cargos relacionados con narcoterrorismo y tráfico de drogas.
Nicolás Maduro insiste en que es presidente mientras permanece preso en Nueva York
De acuerdo con el diario español ABC, el exdirigente venezolano permanece en una celda pequeña y bajo un régimen de aislamiento que limita de forma severa sus movimientos dentro del penal.
El espacio en el que se encuentra Maduro es reducido, aproximadamente tres metros de largo por dos de ancho, con una cama metálica, un lavabo, un retrete y una ventana estrecha por la que apenas entra luz natural.
Según relató el diario El Nacional, el exgobernante solo puede salir tres veces por semana a un pequeño patio del centro penitenciario. En esas ocasiones lo hace esposado y escoltado por guardias de seguridad, como parte del protocolo aplicado a reclusos de alto perfil.
El Nacional cita información de la BBC y asegura que Maduro permanece en la Unidad de Alojamiento Especial, conocida por sus siglas en inglés como SHU, destinada al aislamiento de internos por razones disciplinarias o de seguridad.
Gritos nocturnos desde su celda
Según testimonios recogidos por el periódico español ABC, el exmandatario suele gritar por las noches desde su celda: “¡Yo soy el presidente de Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado!”.
El consultor penitenciario Sam Mangel, citado por ABC, describió el lugar como “un infierno en la tierra” debido a la falta de personal y a las difíciles condiciones de reclusión.
El centro también ha albergado a otros presos de alto perfil, entre ellos el exmandatario hondureño Juan Orlando Hernández y la condenada por tráfico sexual Ghislaine Maxwell.
Un recluso de alto perfil en prisión federal
De acuerdo con El Nacional, el aislamiento de Maduro responde a razones de seguridad debido al alto perfil político del detenido. Las autoridades estadounidenses buscan evitar incidentes dentro del penal mientras avanza el proceso judicial en su contra.
Por su parte, un portavoz de la Oficina Federal de Prisiones evitó confirmar detalles sobre su situación específica, alegando razones de seguridad y privacidad, según señaló también El Nacional.
Mientras tanto, el exmandatario venezolano continúa recluido en la prisión de Brooklyn a la espera de nuevas audiencias judiciales que definirán el rumbo de su caso en Estados Unidos.








