La Casa Real de Noruega confirmó el fallecimiento del rey Harald V, quien murió pacíficamente hoy, viernes 28 de agosto, a las 6:35 de la mañana, en el Hospital Universitario de Oslo a la edad de 89 años; había sido ingresado en el hospital la semana pasada para recibir tratamiento por una rara enfermedad sanguínea.
En las 24 horas previas a su muerte, miembros de la familia real visitaron al monarca y numerosas personas depositaron flores en el palacio.

Harald fue el primer rey nacido en Noruega desde el siglo XIV. Le sucederá su hijo Haakon.

El rey que reformó la monarquia de Noruega
Su fallecimiento pone fin a un reinado de más de tres décadas que se inició en 1991 y deja a la monarquía noruega sin una de sus figuras más reconocibles. Harald V no solo era conocido por ser el tercer monarca de la Casa de Glücksburg en una Noruega independiente, sino también era considerado como una figura popular y reformista que modernizó la monarquía, rompió con la tradición al casarse con una plebeya y sirvió como figura unificadora en los momentos más difíciles de Noruega.
Durante su reinado, la monarquía noruega se volvió más igualitaria y transparente en materia de finanzas y salud, según declaró Ole-Jørgen Schulsrud-Hansen, historiador y corresponsal de la realeza del canal noruego TV2.
Enfermedades y polémica en su entorno durante sus últmos años
Más recientemente, Harald y su familia han afrontado problemas de salud y escándalos, especialmente por la relación de su nuera, Mette-Marit, con el fallecido agresor sexual Jeffrey Epstein, y la condena por violación de su hijo, Marius Borg Høiby.

Nupcias con ‘plebeya’
Harald se convirtió en príncipe heredero en 1957 y estudió ciencias sociales, historia y economía en el Balliol College de Oxford entre 1960 y 1962.
Conoció a Sonja Haraldsen, hija de un empresario, en una fiesta, pero tuvo que esperar nueve años antes de poder casarse con ella. Su padre, el rey Olaf, siempre había deseado que se casara con una princesa europea.
Pero le dijo a su padre que si no podía casarse con Sonja, permanecería soltero, según declaró el rey Harald a la radiotelevisión pública noruega.
Finalmente, su padre dio su consentimiento y la pareja se casó en la catedral de Oslo el 29 de agosto de 1968.
La decisión de Harald allanó el camino para que sus dos hijos también se casaran con plebeyos, y para Vagle, eso «contribuyó a poner fin a una Familia Real dominada por los hombres».










