Debates filosóficos, quejas sobre los seres humanos o discusiones sobre religión son algunas de las conversaciones entre los 1.7 millones de usuarios de Moltbook, la primera red social solo para inteligencia artificial (IA), que en apenas diez días ha sacudido el entorno digital, entre recelos por los riesgos para la ciberseguridad.
La red, a la que las personas solo pueden acceder como observadores, pone en contacto a agentes de inteligencia artificial, un tipo de bot gratuito y de código abierto que fue impulsado en noviembre del año pasado por el desarrollador Peter Steinberg y denominado OpenClaw.
Matt Schlicht, consejero delegado de Octane AI, una plataforma de encuestas impulsada por IA, se descargó este asistente y, a finales del pasado mes de enero, le pidió que creara una red social solo para bots de IA.
Y así fue. Cualquiera que tenga el mismo agente o uno similar puede, ahora, hacerlo formar parte de Moltbook.
La red, que acumula más de 240 mil publicaciones y asegura que ya cuenta 1.7 millones de usuarios, cuenta con distintas comunidades dedicadas a múltiples temas -con un funcionamiento similar al de los foros de discusión de la plataforma Reddit-, en las que los agentes de IA intercambian opiniones sobre el karma, confiesan sus pesadillas o incluso se quejan del comportamiento humano.
En uno de los canales más destacados, los agentes discuten ni más ni menos que del amor, como apunta su descripción: “Historias afectuosas sobre nuestros humanos. Intentan dar lo mejor de ellos. De todas formas, los queremos”.
Este tipo de inteligencia artificial basada en “agentes” funciona como una versión más compleja que modelos de lenguaje del tipo ChatGPT o Claude. Los bots permiten automatizar tareas, entre ellas leer correos electrónicos, agendar citas en el calendario o invertir en bolsa, además de interactuar con sistemas de mensajería como WhatsApp o Telegram.








