Las detenciones migratorias en Estados Unidos durante 2025 colocan a las familias mexicanas en el primer lugar con 39 mil 34 casos, superando a países como Venezuela, Honduras y Guatemala, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Este fenómeno ocurre en el contexto de un endurecimiento de la política migratoria impulsada por el gobierno de Donald Trump, caracterizada por un incremento en las redadas, detenciones y deportaciones. Especialistas señalan que estas medidas han priorizado el cumplimiento de cuotas que alcanzan hasta 3 mil detenciones diarias, lo que ha derivado en operativos más agresivos y menos enfocados en criterios legales o humanitarios.
De acuerdo con Human Rights Watch, las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas han generado un impacto profundo en comunidades migrantes, especialmente en ciudades con alta presencia latina. Las redadas han provocado la separación de familias, así como un clima generalizado de temor, al incluir detenciones basadas en características físicas o de origen percibido.
Además, el fortalecimiento de esta estrategia se refleja en el presupuesto federal aprobado para 2025, que destina 170 mil millones de dólares al control migratorio. En paralelo, se han documentado casos de uso de la fuerza.






