Una nueva ola de violencia sacudió a Haití, donde al menos 70 personas perdieron la vida tras un ataque perpetrado por la banda armada conocida como Gran Grif en la comunidad de Jean Denis, ubicada en la región de Artibonite, al norte de la capital, Puerto Príncipe.
De acuerdo con reportes de organizaciones civiles, el ataque ocurrió durante la madrugada, cuando hombres fuertemente armados irrumpieron en la localidad, bloquearon accesos clave y abrieron fuego contra la población. Entre las víctimas se encuentran menores de edad, lo que ha generado una fuerte condena internacional.
Además del saldo mortal, se reportan al menos 30 personas heridas, decenas de viviendas incendiadas y más de 6 mil habitantes desplazados, quienes se vieron obligados a abandonar sus hogares ante la violencia desatada.
El director de la organización Collectif Défenseurs Plus, Antonal Mortimé, señaló que la magnitud del ataque evidencia la creciente crisis de seguridad en el país, donde grupos armados han ampliado su control territorial.
Por su parte, la Policía Nacional de Haití informó que logró intervenir en la zona tras los hechos, aunque reconoció que el ataque dejó múltiples víctimas antes de su llegada. Las autoridades aseguraron que mantienen operativos para restablecer el orden y localizar a los responsables.
Habitantes de la zona denunciaron la falta de respuesta oportuna por parte de las fuerzas de seguridad, lo que permitió que el grupo armado actuara con relativa impunidad durante varias horas.
Este episodio se suma a la escalada de violencia que enfrenta Haití en los últimos años, marcada por la presencia de pandillas, la debilidad institucional y la crisis humanitaria que afecta a miles de personas en el país.






