Alrededor del mundo comienzan a crecer los sentimientos discriminatorios y racistas anti-chino o anti-asiáticos por el brote del nuevo coronavirus 2019 surgido en la ciudad de Wuhan en China, que hasta el momento ha cobrado la vida de más de 300 personas en aquel país.
Ya sea por temor o por desinformación, en muchos países y ciudades se han reportado casos de discriminación a personas de origen asiático u originarios de China; en algunos casos se están tomando medidas extremas para evitar la convivencia o cercanía con ellos, pues temen que puedan ser portadores del coronavirus por el cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado la situación como una emergencia mundial.
Las manifestaciones de racismo son varias, desde negar la entrada a personas chinas a restaurantes, como se han dado casos en Corea del Sur, Japón, Hong Kong y Vietnam, hasta hacer marchas para pedir a ciudadanos chinos que abandonen una zona.
Sobre sus hábitos alimenticios e higiene
Un popular restaurante de mariscos de Seúl, Corea del Sur, frecuentado por turistas chinos publicó un letrero que decía «No hay entrada para chinos» antes de cerrarlo el miércoles después de ser blanco de críticas por parte de los internautas.
Los sitios web de Corea del Sur se han inundado de comentarios que piden al gobierno que bloquee o expulse los comentarios chinos y racistas sobre los hábitos alimenticios y la higiene de los chinos.
Más de 650 mil surcoreanos han firmado una petición en línea presentada ante la Casa Azul presidencial que pide una prohibición temporal de los visitantes chinos.
Algunos legisladores conservadores de la oposición respaldan públicamente estos pasos, y unas 30 personas se manifestaron cerca de la Casa Azul el miércoles para exigir que el gobierno prohíba inmediatamente a los turistas chinos.
«Llegué y los demás se fueron»
Después de que se supo que alguien que asistía a la Universidad Estatal de Arizona en Estados Unidos, tiene el coronavirus, Ari Deng, que es una joven china-estadounidense, dijo que se sentó en una mesa de estudio en el campus de Tempe, Arizona, cerca de otros cinco estudiantes.
Deng, quien era la única asiática, dijo que los otros estudiantes comenzaron a susurrar y después se fueron.
Se pusieron realmente tensos y rápidamente reunieron sus cosas y simplemente se fueron al mismo tiempo».
Mientras tanto, el centro de servicios de salud de Berkeley, de la Universidad de California, eliminó el jueves una publicación de Instagram que decía que «el miedo a interactuar con aquellos que podrían ser de Asia y los sentimientos racistas en contra de ellos” era un reacción normal ante el brote del nuevo coronavirus 2019.
«Perdón por no recibirte, pero queremos vivir más»
Tenno Ramen, un restaurante japonés de fideos en Hong Kong, se niega a servir a los clientes del continente.
Queremos vivir más. Queremos salvaguardar a los clientes locales. Por favor, perdónanos”, dijo el restaurante.
Después el establecimiento aclaró que su publicación no era de odio y explicó que “como restaurantes, tenemos la responsabilidad de proporcionar un lugar donde los huéspedes puedan comer a gusto y debemos ser responsables de cada empleado”.
#NoSoyUnVirus
Un profesor de francés comenzó recientemente una conversación en Twitter bajo #JeNeSuisPasUnVirus (#NoSoyUnVirus) que ha generado numerosos relatos de discriminación, desde niños burlados en el patio de la escuela hasta pasajeros del metro que se alejan de personas que parecen asiáticas.
Francia tiene una comunidad asiática significativa y en crecimiento, y los visitantes chinos son un pilar de la industria turística francesa, pero los viejos prejuicios son profundos.










