La guerra en Oriente Medio se extendió este lunes al Líbano con ataques de Israel en represalia por disparos del movimiento islamista proiraní Hezbolá, en el tercer día de conflicto regional tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La república islámica contraatacó desde el comienzo tomando como blanco las bases militares estadounidenses y el territorio israelí.
Pero su lluvia de misiles alcanzó asimismo a infraestructuras civiles, como edificios de viviendas, hoteles, refinerías, puertos y aeropuertos en varias monarquías del Golfo consideradas un remanso de paz en Oriente Medio.
La guerra ha provocado asimismo el caos aéreo con cientos de vuelos cancelados y dejó el estratégico estrecho de Ormuz prácticamente paralizado, además de disparar los precios del petróleo y del gas.
El Ministerio de Salud informó que al menos 31 personas murieron y 149 resultaron heridas en ataques nocturnos en los suburbios de Beirut y el sur del Líbano.







