En los últimos días, la Embajada de Estados Unidos en Israel ha recibido autorización por parte de las autoridades estadounidenses para que el “personal no esencial”, junto con sus familias, abandone el país. Esta medida responde a las “amenazas de seguridad” y coincide con el aumento de la presencia militar de Washington en Oriente Próximo, en un contexto de advertencias por parte de Donald Trump acerca de una posible ofensiva dirigida a Irán.
La embajada, ubicada en Jerusalén, difundió un comunicado en el que el Departamento de Estado confirmaba este viernes el visto bueno para que el “personal no esencial” y sus allegados puedan salir de Israel “debido a riesgos de seguridad” que no se han especificado públicamente.
Recomendaciones a ciudadanos y restricciones de movilidad
El comunicado de la legación advierte que “en respuesta a incidentes de seguridad y sin previo aviso, la Embajada de Estados Unidos podría restringir aún más o prohibir los desplazamientos de los empleados y sus familiares a ciertas zonas de Israel, la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania”.
Asimismo, recomienda a quienes permanezcan en el país que “consideren salir de Israel mientras haya vuelos comerciales disponibles” y pide a la ciudadanía estadounidense “reconsiderar” los desplazamientos al territorio israelí por el “riesgo de actos de terrorismo”.
Decisiones previas de la administración estadounidense
De acuerdo con información aportada por ‘The New York Times’, Mike Huckabee, representante diplomático de Estados Unidos en Israel, habría enviado un correo a primera hora del día a los empleados de la embajada señalando que, si desean abandonar Israel, deben hacerlo “hoy”.
Esta disposición sucede pocos días después de que Washington ordenara, también, la evacuación del “personal no esencial” y sus familiares asignados a la Embajada estadounidense en Beirut, según indicó un portavoz del Departamento de Estado a Europa Press. “Evaluamos continuamente el contexto de seguridad y, a partir de nuestra última revisión, hemos considerado prudente reducir nuestra presencia al personal esencial”, ha detallado la fuente oficial.
Presión y amenazas en la relación con Irán
El presidente Donald Trump ha planteado la posibilidad de lanzar un “ataque limitado” contra Irán con el objetivo de presionar a Teherán en el proceso negociador. La última ronda de contactos se celebró el jueves anterior en Ginebra, bajo mediación de Omán. Desde el Gobierno iraní, se ha advertido este lunes que un ataque de estas características sería “un acto de agresión” e implicaría una respuesta militar “decisiva”.
Trump, tras haber amenazado inicialmente con acciones militares por la represión a recientes protestas en Irán, centró posteriormente sus advertencias en el programa nuclear iraní. Teherán, que insiste en el carácter pacífico de su programa, sufrió un duro golpe con los ataques aéreos lanzados por fuerzas estadounidenses e israelíes en junio de 2025, con un saldo superior a 1.100 víctimas mortales.
Hasta ahora, el Ejecutivo iraní se ha mostrado reticente a reanudar el diálogo con Estados Unidos, esgrimiendo como argumento la ofensiva reciente, la cual interrumpió un proceso diplomático en marcha entre ambos países para alcanzar un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear. El pacto de 2015 quedó sin validez cuando, en 2018, Estados Unidos se retiró unilateralmente por decisión de Trump.








