La inflación en México volvió a subir y ya está fuera del rango objetivo del Banco de México. En marzo, se ubicó en 4.59% anual, impulsada principalmente por el encarecimiento de alimentos y energéticos.
El INEGI detalló que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un incremento mensual de 0.86%, reflejando un encarecimiento en diversos productos básicos que impactan directamente en el bolsillo de las familias mexicanas.
En marzo de 2026, el Índice de Precios al Consumidor de la Canasta de Consumo Mínimo (IPCCCM) tuvo un aumento mensual de 0.91 y de 4.56 por ciento a tasa anual. En el mismo periodo de 2025, ascendió 0.21 y 3.60 %, en ese orden.
El golpe vino del componente no subyacente: frutas y verduras se dispararon 10.75% mensual.
Entre los productos que más aumentaron de precio destacan el jitomate y el pollo, alimentos que anteriormente eran considerados accesibles, pero que en las últimas semanas han registrado alzas significativas en el mercado.
Otros incrementos relevantes: transporte aéreo (+26.28%), limón (+18.26%) y papa (+14.92%).
Aunque algunos productos ayudaron a contener el alza, como telecomunicaciones, huevo y carne de cerdo, las presiones internas siguen presentes.
De acuerdo con los datos del INEGI, el nivel inflacionario muestra una tendencia al alza, luego de que en febrero se ubicara en 4.02%, lo que confirma un incremento en el costo de vida durante el último mes.
Especialistas señalan que el aumento en productos alimenticios, particularmente en proteínas y verduras, es uno de los principales factores que presionan la inflación en México.
La inflación en México cerró el año 2025 con una tasa anual del 3.69%, situándose dentro del rango meta del Banco de México (3% ± 1%), marcando su nivel más bajo en cinco años. Este resultado representó una desaceleración significativa respecto al cierre de 2024, consolidando una tendencia a la baja en los precios al consumidor.
Con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)








