El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Quintana Roo prepara un ambicioso plan de inversión para 2026, enfocado en fortalecer la atención médica de alta especialidad mediante dos proyectos estratégicos: la creación de un Centro de Referencia Estatal para la Atención del Niño y de la Niña con Cáncer (OncoCREAN) con medicina de precisión y la ampliación de los programas de trasplante.
El titular de la Coordinación de Oncología, Donación y Trasplantes del IMSS, Enrique López Aguilar, informó que Quintana Roo contará con un OncoCREAN con Medicina de Precisión, que sería el número 13 aprobado a nivel nacional. Este modelo contempla infraestructura especializada, personal altamente capacitado, subespecialidades como biología molecular, abasto completo de insumos oncológicos y un aumento en el número de camas para la atención de pacientes pediátricos con cáncer.
El funcionario destacó que el objetivo es acercar la medicina de precisión a más derechohabientes, permitiendo diagnósticos oportunos y tratamientos personalizados, evitando traslados a otros estados y mejorando los resultados clínicos.
De manera paralela, el IMSS prevé fortalecer los programas de trasplante en la entidad, iniciando con trasplante renal y de médula ósea, y posteriormente de corazón. López Aguilar señaló que actualmente solo alrededor del 10 por ciento de los trasplantes de médula ósea se realizan en el país, lo que hace indispensable ampliar la red hospitalaria especializada.
En Quintana Roo, la unidad de trasplantes arrancaría con aproximadamente seis camas, además de capacitación especializada para personal médico y de enfermería, suministro de medicamentos, obtención de licencias sanitarias y la creación de un banco de sangre y un banco de células.
El titular de la Coordinación subrayó que el sureste del país presenta una alta incidencia de enfermedad renal. En la entidad se registran cerca de 995 pacientes con daño renal, de los cuales aproximadamente la mitad se encuentra en tratamiento de hemodiálisis, lo que impacta de manera significativa su calidad de vida.
Indicó que el trasplante renal permite a los pacientes dejar la hemodiálisis y recuperar una vida prácticamente normal, además de mejorar su expectativa de vida.
Se estima que ambos proyectos inicien su implementación en 2026 y entren en operación en el transcurso de un año, con el compromiso institucional de agilizar los procesos para que estos servicios de alta especialidad se consoliden lo antes posible en Quintana Roo.







