El Instituto Tecnológico de la Zona Maya avanza en una investigación para determinar la viabilidad del sargazo como forraje, proyecto que busca aprovechar esta macroalga como alternativa productiva para el sector agropecuario. Así lo informó su director, Carlos Rodríguez Rodríguez, quien destacó que el estudio requiere análisis detallados, especialmente sobre los sitios de recolección, debido a la posible presencia de metales pesados en algunas áreas.
El directivo subrayó que, además del proyecto científico, uno de los principales desafíos es lograr que los jóvenes consideren al campo como una actividad con alto potencial económico. Señaló que fomentar el arraigo en las comunidades es clave para reducir la migración hacia zonas urbanas y destinos turísticos.
Indicó que la institución ha registrado un incremento del 10 por ciento en la demanda educativa, particularmente en carreras como agronomía, gestión empresarial, informática e ingeniería industrial. Este crecimiento, dijo, refleja un mayor interés por prepararse profesionalmente sin desvincularse del entorno rural.
Rodríguez Rodríguez reconoció que, aunque persiste la migración, han detectado que muchos egresados regresan a sus comunidades para aplicar los conocimientos adquiridos en sus propias tierras, lo que fortalece la economía local.
En materia de soberanía alimentaria, insistió en la importancia de tecnificar el sector agropecuario y aprovechar adecuadamente los recursos disponibles, pese a la reducción presupuestal. Consideró que, aunque ha habido avances en modernización, aún existen paradigmas que limitan una mayor adopción de prácticas innovadoras.
Finalmente, señaló que es necesario reforzar la sensibilización entre los productores para que adopten métodos como el uso de fertilizantes adecuados y prácticas agroecológicas, ya que algunos mantienen reservas por temor a no alcanzar los niveles de producción esperados.








