El futbolista mexicano Ulises Dávila ha emitido un comunicado oficial tras recibir su sentencia por parte del Tribunal Local de Downing Centre en Sídney, cerrando así un capítulo legal que ha marcado el fin de su etapa en el fútbol australiano.
Dávila fue declarado culpable de participar en esquemas de amaño de partidos relacionados con la obtención deliberada de tarjetas amarillas. La magistrada Marguerite Vassall impuso al jugador una multa de 11 mil dólares, subrayando que, si bien sus acciones no alteraron el marcador final de los encuentros, este tipo de conductas «desacreditan la integridad del juego».
El mediocampista, que fuera referente del Macarthur FC, se encuentra sin equipo desde su arresto en 2025, momento en el que fue suspendido indefinidamente por su club y la liga australiana.
A través de sus redes sociales, el canterano de las Chivas publicó un «Comunicado Oficial» donde asume las consecuencias de sus actos y agradece el apoyo recibido durante el proceso:
«Respeto la decisión del Tribunal y acepto mi responsabilidad dentro de lo ocurrido»
«Esta experiencia me deja una reflexión clara y un compromiso firme de actuar siempre con integridad y responsabilidad»
Con esta condena, el futuro profesional de Dávila permanece incierto. A sus 34 años, y tras haber sido una de las figuras extranjeras más destacadas de la A-League, la mancha en su expediente por violar los códigos de ética deportiva dificulta su retorno al fútbol de alto nivel, tanto en Oceanía como en otras ligas internacionales.







