En una sorpresiva develación legal, el Fiscal de Morelos, Uriel Carmona Gándara, fue liberado del Penal del Altiplano en Almoloya de Juárez, Estado de México, en la mañana del viernes 22 de septiembre. Esta liberación marca el último capítulo de una serie de eventos legales relacionados con su detención y finalmente confirmó su fuero constitucional.
Carmona Gándara, vistiendo ropa deportiva gris y sosteniendo una bolsa con sus pertenencias, optó por no realizar declaraciones ante los medios de comunicación presentes y abordó una camioneta de color blanco.
La detención inicial del Fiscal estuvo vinculada a acusaciones de presunta complicidad en un caso de feminicidio. En un principio, fue trasladado desde el Reclusorio Sur en la Ciudad de México al Penal del Altiplano. Sin embargo, los acontecimientos recientes condujeron a su liberación.
El jueves, el Tercer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa, con sede en el Estado de Morelos, emitió un veredicto unánime a favor de Carmona Gándara, declarando fundado el recurso de queja que había presentado. Esto resultó en la concesión de una suspensión provisional, revocando la prisión preventiva que se le había impuesto el 19 de septiembre bajo la acusación de tortura contra Luis Alberto Ibarra Ramírez, conocido como «El Diablo».
Este fallo marcó la cuarta ocasión en que se ordenó la liberación del Fiscal, resaltando las tensiones y controversias en torno a su detención. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, en su sentencia, reafirmó la protección de su fuero constitucional, otorgándole su libertad. Este desenlace legal ha generado un profundo interés y debate en el ámbito jurídico y político, que sin duda continuará en los próximos días.








