El ejido Morocoy, en el sur de Quintana Roo, continúa un litigio agrario contra el INAH por la posesión de aproximadamente 300 hectáreas donde se encuentran las zonas arqueológicas de Dzibanché y Kinichná. Ejidatarios esperan una resolución del Tribunal Unitario Agrario mientras mantienen el control del acceso al sitio.
La comisaria ejidal de Morocoy, Sonia Méndez Lile, confirmó que el núcleo agrario mantiene un litigio contra el Instituto Nacional de Antropología e Historia por la posesión de al menos 300 hectáreas de tierras.
En esta superficie se encuentran las zonas arqueológicas de Dzibanché y Kinichná, sitios mayas de gran valor histórico ubicados en el sur del estado.
Buscan acuerdos en reunión con autoridades agrarias
Encuentro programado para el 14 de abril
La representante ejidal informó que el 14 de abril sostendrán una reunión con autoridades agrarias, con el objetivo de avanzar en posibles acuerdos que favorezcan al ejido.
De acuerdo con Méndez Lile, los ejidatarios consideran que cuentan con pruebas legales y documentos que respaldan la posesión legítima de las tierras, por lo que esperan una resolución favorable por parte del Tribunal Unitario Agrario.
Señalan irregularidades en la posesión de las tierras
Según la comisaria ejidal, existen 100 hectáreas plenamente identificadas dentro de la carpeta básica del ejido que actualmente no aparecen registradas en posesión del núcleo agrario.
Además, señaló que otras 200 hectáreas permanecen bajo control del INAH, pese a que —según los ejidatarios— no han sido adquiridas formalmente por la institución.
Ejido mantiene control del acceso a las zonas arqueológicas
Mientras el proceso legal continúa, el ejido mantiene operando la caseta de acceso a las zonas arqueológicas.
Actualmente se cobra una cuota de recuperación de:
- 50 pesos para visitantes nacionales
- 60 pesos para visitantes extranjeros
Los recursos, según los ejidatarios, se destinan a labores de limpieza y mantenimiento del área.
Ejidatarios denuncian falta de diálogo
La comisaria ejidal señaló que hasta el momento los representantes del INAH en Quintana Roo han mostrado una postura de cerrazón, sin apertura para entablar negociaciones o buscar soluciones conjuntas.
El ejido Morocoy, integrado por 271 ejidatarios legalmente reconocidos, continúa a la espera de una resolución del tribunal que permita definir la propiedad de las tierras y poner fin al conflicto agrario.








