Familias completas quedaron fuera del espectáculo “La Fuente Mágica de Filifu” en Plaza Outlet, pese a tener cortesías.
Horas de espera y funciones improvisadas de último momento para «tratar » de remediar la entrega de cortesias en exceso y no poder cumplir la demanda de la ciudadanía que creyó en ellos.
Lo que prometía ser una tarde mágica terminó en niños llorando, familias molestas y un trato prepotente.
Dentro de las quejas del público se menciona desorganización, burlas del personal y ninguna solución.
Los afectados exigen intervención de autoridades y sanciones.







