La temporada de huracanes de 2025 culminó oficialmente a finales de noviembre, sin registrar impactos en el estado de Quintana Roo.
Aunque las previsiones anticipaban una actividad ciclónica más intensa, las lluvias y vientos se mantuvieron por debajo de los niveles peligrosos en esta región del Caribe mexicano.
Durante el ciclo, que comenzó en el Pacífico en mayo y en el Atlántico en junio, la actividad en la cuenca atlántica fue menor a la media histórica de 14 tormentas con nombre, resaltando la presencia de la tormenta Melissa, la más severa del año, que afectó zonas en Jamaica, Cuba y Haití con su categoría 5.
En México, eventos como las depresión Barry y la tormenta Chantal no generaron afectaciones significativas. La actividad ciclónica en el Pacífico en 2025 fue marcada por cinco ciclones, destacando Erick, que impactó en Oaxaca y Guerrero como uno de los primeros huracanes categoría 4 del ciclo, ayudando a reducir la sequía en esas regiones.
Junio de 2025 fue el mes más lluvioso desde 1941, alcanzando registros históricos en precipitaciones, principalmente en Guerrero, Estado de México y Veracruz, mientras que Coahuila y Yucatán tuvieron condiciones más secas. Este comportamiento climatológico subraya la variabilidad y la importancia de las precauciones ante fenómenos meteorológicos extremos.








