Autoridades colocaron sellos de clausura en palapas instaladas presuntamente sin autorización en Chuburná Puerto, Yucatán, luego de denuncias relacionadas con el cobro por utilizar estos espacios ubicados frente a la playa.
La medida generó reacciones entre visitantes y habitantes de la comunidad, quienes cuestionaron que particulares pretendan obtener un beneficio económico por el uso de áreas cercanas a la costa.
“Está mal porque las playas son libres para la gente mexicana y todo, entonces viene mucha extranjera a apropiarse de sus playas; por ejemplo, ahí hay gente que hasta cerró con muros de su casa hacia la playa”, señaló Marco Pérez, uno de los turistas que se encontraba en la zona.
Ana Euan, residente de la localidad, también cuestionó los cobros por utilizar espacios en la playa.
“Las playas son libres para que venga, acceda, disfrute del mar y no tengamos que estar pagando como yucatecos; son nuestras playas”, expresó.
¿Qué dice la ley sobre el acceso a las playas?
Las playas marítimas son bienes de uso común y la legislación federal contempla el libre acceso y tránsito por ellas. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha señalado que el gobierno federal trabaja para garantizar que estos espacios permanezcan accesibles para la población.
El aprovechamiento de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) está sujeto a permisos, concesiones o autorizaciones, dependiendo de la actividad que se pretenda realizar.
Chuburná Puerto no es ajeno a este tipo de conflictos. En años anteriores, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró en la localidad obras y terrenos por afectaciones a ecosistemas costeros y por realizar actividades sin las autorizaciones correspondientes.
En 2018, por ejemplo, la dependencia clausuró un área de 5.2 hectáreas que había sido delimitada y cercada de manera irregular en la Zona Federal Marítimo Terrestre de Chuburná Puerto. En ese sitio también se detectaron accesos para vehículos y otras modificaciones.
La colocación de los sellos en las palapas representa ahora una nueva intervención en esta zona costera, mientras habitantes y visitantes esperan que se mantenga la vigilancia y se garantice el acceso a la playa.










