Investigadores advirtieron que la Laguna de Bacalar enfrenta una alta vulnerabilidad ambiental debido a la conexión directa entre sus aguas subterráneas y la actividad humana. Estudios científicos revelan que el ecosistema, donde habitan estromatolitos milenarios, puede alterarse rápidamente por contaminantes derivados del crecimiento urbano y turístico.
La Laguna de Bacalar, conocida por sus tonalidades turquesa y su singular composición química, enfrenta una vulnerabilidad ambiental crítica debido a la estrecha relación entre sus aguas subterráneas y el desarrollo humano.
Así lo señala una investigación encabezada por Jesús Navarrete, especialista del El Colegio de la Frontera Sur, como parte del proyecto científico “El Universo Oculto de Bacalar”.
El estudio indica que la salud de este ecosistema depende de un equilibrio químico y biológico extremadamente delicado, el cual puede alterarse con rapidez ante la presencia de contaminantes.
Estromatolitos, vida milenaria en peligro
Formaciones con más de 3 mil 500 millones de años
La laguna posee altas concentraciones de calcio, superiores a 600 miligramos por litro, lo que ha permitido la formación de Estromatolitos.
Estas estructuras representan algunas de las formas de vida más antiguas del planeta, con una historia evolutiva que supera los 3 mil 500 millones de años.
Ecosistema altamente sensible
Sin embargo, esta misma composición química convierte al sistema en extremadamente permeable a sustancias externas, lo que aumenta el riesgo ambiental.
Debido al suelo calcáreo característico de la región, los contaminantes pueden filtrarse fácilmente hacia cuevas y ríos subterráneos, llegando al cuerpo de agua en cuestión de horas o días.
Actividad humana acelera la presión ambiental
Desarrollo turístico y urbano aumenta riesgos
Los investigadores advierten que el crecimiento urbano y la expansión de la actividad turística en Bacalar podrían provocar un desbalance inmediato en las comunidades biológicas de la laguna.
Esto ocurre cuando sustancias externas alteran el equilibrio natural del ecosistema.
Impacto histórico en la vegetación
El estudio también señala que la presión ambiental no es un fenómeno reciente. Históricamente, actividades como:
- La explotación de chicle
- La extracción de madera de caoba
- La expansión de asentamientos humanos
han transformado la estructura original de la vegetación en la cuenca, afectando la red ecológica que sostiene la biodiversidad.
Indicadores científicos alertan sobre estrés ambiental
Índice biológico muestra deterioro
Datos obtenidos mediante un semáforo de salud de especies revelan señales preocupantes para el ecosistema.
Actualmente, el índice de madurez biológica de la laguna se ubica en 2.4, lo que indica que la comunidad ecológica se encuentra bajo un fuerte estrés ambiental.
Riesgo para el futuro del destino
Los científicos advierten que este deterioro contrasta con la promoción turística del destino, ya que el éxito económico de la región depende directamente de la salud ambiental de la laguna.
Llaman a replantear el modelo de desarrollo en Bacalar
La Laguna de Bacalar, con aproximadamente 42 kilómetros de extensión, es uno de los ecosistemas más emblemáticos del Caribe Mexicano.
Especialistas señalan que si continúa la presión humana sin una adecuada planeación ambiental, el ecosistema podría entrar en una fase de degradación acelerada, marcada por la pérdida de especies clave que ayudan a mantener la pureza del agua.
Ante este escenario, los investigadores subrayan la necesidad de revisar el modelo de desarrollo turístico y urbano, con el fin de proteger uno de los patrimonios naturales más importantes de Quintana Roo.








