Severas inundaciones en vialidades y colonias, decenas de carros varados y descompuestos, árboles caídos y casas dañadas, son parte de las afectaciones que ha dejado la Onda Tropical número 23 tras su paso por el sur de Quintana Roo.
Chetumal se vio muy afectado, por los fuertes aguaceros que se continúan registrando desde la madrugada del jueves y, de acuerdo con los pronósticos, las lluvias seguirán durante este viernes.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) registró 196 milímetros de precipitación pluvial.
Por su parte, la Coordinación Estatal de Protección Civil (Coeproc) reportó el cierre de 83 puntos en la ciudad, donde las inundaciones impidieron la circulación.
Decenas de colonias se vieron afectadas, las de mayor problema fueron David Gustavo, Las Casitas, la zona Centro, fraccionamiento Caribe, Proterritorio, Comité Proterritorio, entre otras más.
En algunas colonias el agua alcanzó niveles de más de un metro, causando inundaciones al interior de las casas, donde las familias perdieron muebles y electrodomésticos.
En la colonia conocida como “La Charca” se dispuso de un operativo especial, debido a la presencia de lagartos que hay en el Parque Ecológico, cerca del Aeropuerto, y que pueden llegar a salir por el aumento en el nivel del agua de la laguna artificial donde habitan.
En la colonia Las Casitas subió tanto el nivel del agua, que hubo gente que salió en lancha y canoas por las calles.
El agua también «sepultó» varios vehículos, como en la colonia David Gustavo y otros puntos, los cuales sufrieron desperfectos y se quedaron varados en distintas partes de la ciudad.
También hubo motociclistas y conductores afectados por los baches y las alcantarillas sin tapa, como el caso de una mujer que se lesionó tras caer de su motocicleta al pasar sobre un bache.
El sistema de drenaje y los pozos de absorción colapsaron por toda el agua que cayó, aunque toda la basura que la gente arroja a las calles también fue un factor que obstruyó las coladeras.
Distintos puntos del remodelado Boulevard Bahía se inundaron, como en la zona de la fuente del Pescador y el parque de Punta Estrella, siendo lugares donde hacen falta captadores pluviales y, además, ahí se reboso el agua de la Bahía.
También quedó paralizada la actividad laboral y comercial, ya que decenas de negocios, empresas y hasta el propio Congreso del Estado suspendieron actividades a causa de la lluvia.
La Dirección Estatal de Tránsito reportó, por lo menos, dos accidentes automovilísticos con daños materiales, pero sin lesionados de gravedad.
Se dañaron nueve transformadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ocasionando que 6 colonias se quedaran sin energía eléctrica por varias horas.
En comunidades de la Ribera del Río Hondo también hubo inundaciones, aunque hasta el momento no se reportan daños ni afectaciones severas, pero Protección Civil se mantiene monitoreando el nivel del río y también está alerta por los escurrimientos.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a través de la 34 Zona Militar y el Séptimo Regimiento de Caballería Motorizado, activaron el Plan DN-III-E para brindar auxilio a la población y retirar decenas de árboles caídos, el cual se mantiene hasta ahora.
Con apoyo de una máquina, los militares colocaron tubos en el poblado de Pucté para que no se almacene el agua y con ello se prevengan inundaciones.
La Guardia Nacional también apoya, quienes junto al Ejército realizan patrullajes por toda la ciudad y comunidades de la zona sur.
En Chetumal se habilitaron dos albergues, mientras que en Bacalar también fueron dos, en estos últimos se reportó la llegada de 5 familias que sufrieron de inundaciones severas en sus casas.
En Belice también hubo severas afectaciones, que es donde pasó el núcleo del fenómeno y causó el deslave de la autopista Phillip Goldson, lo que ocasionó que decenas de aldeas y ciudades queden incomunicadas.








