A menos de tres meses de la inauguración del nuevo Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, entre 80 y 100 trabajadores habrían renunciado al nosocomio, de acuerdo con estimaciones del propio personal de enfermería, que además advierte dificultades para cubrir algunos servicios ante la falta de trabajadores.
Las bajas se habrían registrado durante el proceso de transición al nuevo hospital, luego de que parte del personal contratado decidiera dejar sus puestos ante las jornadas y condiciones de trabajo encontradas en el complejo.
El nuevo O’Horán fue inaugurado el pasado 17 de mayo por la presidenta Claudia Sheinbaum como una de las principales obras de infraestructura hospitalaria del sureste del país, con una inversión superior a los 5 mil millones de pesos.
Durante aquella ceremonia, el director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, anunció la creación de 3 mil nuevas plazas para fortalecer los servicios de salud en Yucatán, además de la regularización de 2 mil 500 trabajadores y la incorporación de mil 500 especialistas.
Sin embargo, personal de enfermería aseguró que las renuncias registradas desde el traslado al nuevo complejo han complicado la integración de las plantillas.
Hasta el momento, el IMSS-Bienestar no ha confirmado oficialmente la cifra de trabajadores que habrían dejado el hospital ni ha precisado cuántas de las plazas anunciadas durante la inauguración ya fueron cubiertas.
Pasantes cubrían parte de la atención
A finales de julio, más de 80 pasantes de enfermería que apoyaban en diferentes áreas del hospital finalizaron su servicio social, por lo que también dejarán de estar disponibles.
De acuerdo con los testimonios, aunque se trataba de estudiantes en formación, en la práctica eran considerados dentro de la fuerza disponible para cubrir las necesidades cotidianas del nosocomio.
Los pasantes concluyeron su servicio social el pasado 31 de julio, por lo que la atención que realizaban tuvo que ser absorbida por el personal que permanece activo.
Enfermeros señalaron que actualmente existen servicios donde laboran tres o cuatro trabajadores para atender hasta 70 pacientes, mientras que en otros pisos dos personas pueden quedar a cargo de alrededor de 56 hospitalizados.
También indicaron que hay áreas donde normalmente deberían permanecer entre ocho y nueve enfermeros, pero únicamente se cuenta con aproximadamente la mitad, situación que puede agravarse cuando existen vacaciones, descansos o ausencias.
La carga de trabajo, aseguran, ha provocado episodios de estrés, taquicardia, alteraciones en la presión arterial y desgaste emocional entre algunos trabajadores.
Uno de los principales temores expresados por el personal es que la cantidad de pacientes asignados pueda derivar eventualmente en complicaciones durante la atención.
Un hospital proyectado para atender a 1.2 millones de personas
El nuevo O’Horán comenzó operaciones como pieza central de la incorporación de Yucatán al modelo IMSS-Bienestar y fue proyectado para brindar atención a aproximadamente 1.2 millones de personas.
El complejo cuenta con más de 650 camas, 16 quirófanos y 43 especialidades, además de áreas de terapia intensiva, urgencias, pediatría, neonatología y obstetricia.
Su capacidad anunciada contempla hasta mil 400 cirugías mensuales y más de mil consultas diarias, además de servicios y equipos de alta especialidad.
Por sus mismas dimensiones, uno de los compromisos realizados durante su inauguración fue reforzar el número de trabajadores disponibles para mantener en operación sus diferentes áreas.










