Aníbal Alexander Canelón Aguirre, uno de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, fue capturado y trasladado a Estados Unidos, donde este viernes compareció ante una corte federal de Nebraska por cargos relacionados con fraude bancario, lavado de dinero y apoyo material a terroristas.
El venezolano, de 50 años y conocido como “Prometeo” y “El Ingeniero”, fue incluido en marzo de 2026 en la lista de los Ten Most Wanted Fugitives del FBI. La agencia lo identificó como el primer fugitivo de perfil cibernético en ingresar a ese listado.

Canelón Aguirre es señalado por las autoridades estadounidenses como uno de los principales responsables de una conspiración internacional dedicada al “jackpotting” de cajeros automáticos, una modalidad en la que se utiliza malware para provocar que los equipos entreguen efectivo sin que exista un retiro autorizado.
De acuerdo con la acusación federal, Canelón Aguirre habría desarrollado “Ploutus”, un programa malicioso diseñado para atacar cajeros automáticos. El software contaba con mecanismos para dificultar el análisis forense y también podía eliminar archivos del sistema para ocultar su presencia y evitar que empleados de las instituciones financieras detectaran su instalación.
La investigación del Departamento de Justicia sostiene que el dinero obtenido mediante estos ataques era utilizado para beneficiar a Tren de Aragua, organización criminal transnacional que el gobierno estadounidense considera una organización terrorista extranjera.
Las autoridades señalan que la conspiración relacionada con el “jackpotting” alcanzó 47 estados de Estados Unidos, el Distrito de Columbia y otros países. En el Distrito de Nebraska, hasta ahora han sido acusadas 120 personas por su presunta participación en esta red.
Canelón Aguirre se declara inocente
Durante su primera comparecencia ante un juez federal de Nebraska este viernes 2 de octubre, Canelón Aguirre se declaró no culpable de los cuatro cargos que enfrenta.
El juez magistrado Michael D. Nelson ordenó que permanezca detenido mientras continúa el proceso judicial. Los cargos incluyen conspiración para cometer fraude bancario, conspiración para cometer fraude relacionado con computadoras, conspiración para lavado de dinero y conspiración para proporcionar apoyo material a terroristas.
El FBI lo había colocado entre sus fugitivos más buscados y ofrecía una recompensa de hasta un millón de dólares por información que condujera directamente a su captura. La ficha de la agencia también señala que tenía vínculos con Venezuela y México.
La acusación, sin embargo, constituye únicamente una serie de señalamientos y Canelón Aguirre se presume inocente mientras no se demuestre su responsabilidad más allá de una duda razonable.











