La Dirección General de Protección Civil de Cancún presentó el nuevo georadar LMX-200 GPR, una herramienta tecnológica que permitirá estudiar socavones y analizar el subsuelo con mayor precisión, seguridad y sin necesidad de realizar excavaciones invasivas.
El director general de la dependencia, Antonio Riveroll, explicó que el equipo permitirá identificar qué existe debajo de carpetas asfálticas, camellones y banquetas, lo que representa un avance clave en la prevención y atención de hundimientos en la ciudad.
Detalló que, al detectar un socavón, ya no se limitarán únicamente a rellenar el área afectada, sino que ahora podrán solicitar estudios más especializados para conocer las condiciones reales del terreno. El georadar tiene la capacidad de realizar lecturas de hasta ocho metros de profundidad, facilitando un análisis detallado de la composición del suelo.
Riveroll subrayó que se trata de un equipo único en el estado, adquirido por el equipo de Búsqueda y Rescate de Seguridad Ciudadana, que trabajará en coordinación con Protección Civil para atender el fenómeno de los socavones, frecuente en la región debido a su suelo cárstico y la presencia de cavernas subterráneas.
El dispositivo opera mediante sistema GPS, lo que permite ubicar con precisión los puntos analizados. Además, transmite gráficas y datos en tiempo real a través de conexión WiFi, enviando la información directamente a computadoras para que el personal técnico realice el análisis en el mismo sitio de inspección.
“Bajo nosotros existen numerosas cavidades, por lo que este equipo nos permite detectar anomalías sin necesidad de romper el pavimento para saber qué sucede”, señaló el funcionario.
Asimismo, indicó que el georadar será una herramienta de apoyo para Obras Públicas, ya que facilitará la identificación de líneas subterráneas de electricidad y tuberías de agua antes de iniciar trabajos, mejorando la planeación y reduciendo riesgos en intervenciones urbanas.
El equipo ya ha sido utilizado en distintas zonas de Cancún, donde ha permitido detectar la profundidad de socavones, evitar aperturas innecesarias de calles y optimizar tiempos y recursos tanto en emergencias como en obras públicas.








