Por orden de el Papa Francisco se designa elevar al grado de Diócesis a la Prelatura territorial de Cancún-Chetumal, bajó control de los Legionarios de Cristo y Pedro Pablo Elizondo
La Nunciatura Apostólica informó por medio de un comunicado emitido a través de la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano, que el Papa Francisco se ha dignado elevar al grado de Diócesis a la Prelatura territorial de Cancún-Chetumal, bajó control de los Legionarios de Cristo, y ha nombrado como primer obispo diocesano a S.E. Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L.C., quien hasta ahora desempeñaba como obispo prelado de la misma.
El documento agrega que dicha noticia ha sido publicada en “L’Osservatore Romano” el día de hoy 15 de febrero, del presente año a medio día tiempo de Roma.
La Nunciatura señala que se une en alegría y oración por la nueva creación de la Diócesis de Cancún-Chetumal y deseamos en el Señor una fecunda labor evangelizadora.
El comunicado está firmado por Alfonso G. Miranda Guardiola, Obispo Auxiliar de Monterrey quien es el Secretario General de la Nunciatura.
HISTORIA
La hoy Diócesis de Cancún-Chetumal está situada en el sureste de la península de Yucatán y coincide con el actual Estado de Quintana Roo, México. Forma parte de la Provincia eclesiástica de Yucatán, que comprende la Arquidiócesis de Yucatán, la Diócesis de Tabasco, la Diócesis de Campeche y la Diócesis de Cancún-Chetumal. Administra una extensión de 50 844 km². Antes de su erección canónica en mayo de 1970, la mitad de su actual territorio estaba bajo la jurisdicción de la Arquidiócesis de Yucatán y la parte meridional a la Diócesis de Campeche.
El 23 de mayo de 1970, el papa Pablo VI erigió la Prelatura territorial de Chetumal, encomendándola al cuidado de la congregación de los Legionarios de Cristo y nombró al entonces P. Jorge Bernal Vargas, L.C. como Administrador Apostólico. El nombramiento de administrador apostólico tuvo lugar el 16 de julio de 1970 siendo delegado apostólico del Santo Padre en México S.E.R. Guido de Mestre, quien fue trasladado al poco tiempo, y le sucedió el arzobispo Carlos Martini, quien le acompañó en la toma de posesión. Por esta razón se retrasó varios meses la toma de posesión, efectuándose el 21 de noviembre de 1970.
Monseñor Jorge Bernal Vargas, L.C. recibió la ordenación episcopal el 19 de marzo de 1974 de manos del Delegado Apostólico Pío Gaspari. Primero fue Obispo Titular de Velefi; más tarde se cumplió la disposición de llamar obispo prelado a quien se le encomendara una Prelatura.
El 8 de enero de 1997 con la presencia del Nuncio Apostólico, S.E.R. monseñor Girolamo Prigione, se hizo la extensión de la sede de Chetumal, para que desde ese momento fuera la Prelatura de Cancún-Chetumal.
Mons. Jorge Bernal Vargas, L.C., obispo prelado fue el administrador apostólico de la Prelatura hasta noviembre 2004, cuando – por nombramiento de Juan Pablo II – Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L.C. le sucedió como obispo de la Prelatura.
El 15 de febrero de 2020 el Papa Francisco elevó a grado de Diócesis la Prelatura territorial, con el nombre de Diócesis de Cancún-Chetumal y nombrando como primer obispo diocesano a S.E. Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas L.C. quien hasta entonces se desempeñaba como obispo prelado de la misma.
COMUNICADO DE LA DIÓCESIS DE CANCÚN-CHETUMAL
#DiócesisCancunChetumal les compartimos el mensaje de nuestro Obispo S.E.R. Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L.C.
MENSAJE DEL SEÑOR OBISPO
“Bendito sea Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales en Cristo Jesús” (Ef. 1, 3).
1. Una Iglesia Unida.
Con inmensa alegría hemos recibido la noticia de que su Santidad Francisco se ha dignado erigir a la nueva Diócesis de Cancún-Chetumal. Éste acontecimiento es un signo de la madurez lograda en ésta Iglesia Particular. Y al mismo tiempo un reconocimiento a la gran labor evangelizadora y pastoral que se ha llevado a cabo en éstos 50 años por tantos sacerdotes, religiosos, religiosas y misioneros laicos. Ésta gracia es una gran bendición que nos toca a todos. Nos unimos todos en alegría y oración por ésta gracia que Dios ha querido regalarnos y nos sentimos más comprometidos a realizar plenamente la misión encomendada a todo el pueblo de Dios que peregrina en ésta Iglesia Particular. Éste acontecimiento eclesial nos lleva a vivir una profunda espiritualidad de comunión, que se manifieste en una efectiva sinodalidad a todos los niveles y en todas las estructuras eclesiales. Invito a cada comunidad parroquial, a cada grupo apostólico y a cada movimiento eclesial que respetando la variedad de carismas, busquemos una Iglesia fuertemente unida. “Para que todos sean uno, como tu Padre y yo somos uno” (Jn 17, 22)
2. Una Iglesia misionera
La elevación de Prelatura a Diócesis, nos invita a fijar la mirada en Cristo Buen Pastor que provoca en nuestro corazón la conversión pastoral, que nos lleve a lograr una Iglesia en salida misionera, que no se contenta con una pastoral de mantenimiento sino que busca una pastoral de movimiento misionero. Evangelizar es una misión que nos toca a todos.
3. Una Iglesia samaritana
El momento histórico que nos ha tocado vivir, reclama una Iglesia samaritana, sensible a las necesidades de los pobres y de los enfermos. Una Iglesia samaritana que sepa ser eficaz en su servicio espiritual, de sanar las heridas provocadas por un mundo en el que se van acentuando las agresiones, las tensiones y las adicciones que causan tantas patologías. “El espíritu del Señor está sobre mí y me ha enviado a curar a los de corazón quebrantado”. (Is. 61, 1).
4. Sigamos dando gracias a Dios por éste don de su misericordia, atentos a la voz del Espíritu Santo, que nos impulsa a caminar hacia adelante, confiados en la presencia de Jesús que nos ha dicho: “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”. (Mt. 28, 20). Pongamos en las manos orantes y benditas de la Santísima Virgen de Guadalupe, Madre nuestra, el caminar de la naciente Iglesia Diocesana de Cancún-Chetumal.






