Un atentado con explosivos en una discoteca de la costa norte del Perú, asediada por la violencia y la criminalidad, dejó 33 heridos, incluidos tres menores de edad, este sábado, confirmaron las autoridades.
La detonación ocurrió en la madrugada dentro de la discoteca Dalí, en la provincia de Trujillo, unos 490 kilómetros al noroeste de Lima, informó en un comunicado el Centro de Operaciones de Emergencia (COER) de la localidad.
Los lesionados fueron trasladados a distintos hospitales, y las autoridades competentes realizan las investigaciones, añadió el COER.
Al menos cinco de los lesionados se encuentran en estado de “gravedad”, declaró a la prensa el director ejecutivo de la Red de Salud de Trujillo, Gerardo Florián Gómez. Algunos de los afectados presentan amputaciones y lesiones producto de las esquirlas, por lo que son sometidos a cirugías, agregó.
Entre los heridos también se encuentran tres menores de edad, uno de 16 años y dos de 17, informó Florián.
“Se escuchó como si los equipos se hubieran de la nada apagado”, contó a la prensa Fiorella Mantilla, una de las jóvenes, que dijo no haber sentido al momento los efectos por “los vidrios que se me metieron en las piernas”.
El establecimiento emitió un comunicado oficial en sus historias de Instagram, donde rechazó la violencia y aseveró que activaron sus protocolos de seguridad para asistir a los presentes.

Disco Dalí también detalló que, de acuerdo con información preliminar de las autoridades, «la explosión registrada habría sido consecuencia de un presunto acto criminal».
La explosión ocurrió a menos de un mes de otra detonación en esa misma ciudad que causó daños en 25 viviendas sin dejar víctimas ni heridos.
Las extorsiones y la minería ilegal azotan a la región de la Libertad, que en su parte andina concentra la mayor área de producción de oro de Perú. En 2025 afrontó 286 explosiones, de las cuales 136 fueron en la ciudad de Trujillo, según cifras oficiales.
En enero de ese año, un artefacto explosivo detonó en un edificio de la Fiscalía en Trujillo, y en agosto y septiembre dos explosiones causaron daños a decenas de viviendas y dejaron en total más de una veintena de heridos.
Las autoridades señalan que estos hechos están vinculados a un mecanismo extorsivo que utilizan bandas de delincuencia organizada, como Los Pulpos, que ha extendido sus actividades delincuenciales a otros países de la región como Chile.








