El acceso al sitio arqueológico inició a las 9:00 de la mañana y las taquillas cerraron a las 16:00 horas como parte del Operativo Equinoccio de Primavera 2026, implementado por el INAH con el apoyo de diversas instituciones federales y estatales.
Yucatán- Miles de personas se reunieron este 20 de marzo para presenciar uno de los eventos más esperados del calendario arqueológico: el equinoccio de primavera en Chichén Itzá, donde el fenómeno de luz y sombra recrea el descenso de la serpiente emplumada sobre la pirámide de Kukulcán.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, durante la jornada se registró la visita de 7,008 personas, de las cuales el 45.83% fueron visitantes nacionales y el 54.17% extranjeros.

El punto culminante ocurrió entre las 16:30 y las 17:10 horas, cuando los rayos del sol proyectaron un juego de luces y sombras sobre la escalinata norte del templo conocido como El Castillo.

El fenómeno generó siete triángulos de sombra que, durante aproximadamente 30 minutos, formaron la silueta ondulante de una serpiente que parece descender hacia el Cenote Sagrado, representación simbólica de la deidad maya Kukulcán.

Previo al descenso simbólico, los visitantes disfrutaron de diversas actividades culturales y educativas organizadas por el INAH.

La jornada inició con un mensaje de bienvenida y recomendaciones para el cuidado del patrimonio arqueológico por parte de María Guadalupe Espinosa Rodríguez.

Posteriormente se presentaron bailables tradicionales de jarana yucateca, acompañados por música regional, así como lecturas históricas en español, inglés, francés e italiano que explicaron el significado cultural y astronómico del equinoccio.

El acceso al sitio arqueológico inició a las 9:00 de la mañana y las taquillas cerraron a las 16:00 horas como parte del Operativo Equinoccio de Primavera 2026, implementado por el INAH con el apoyo de diversas instituciones federales y estatales.
El objetivo del operativo fue garantizar la seguridad de los visitantes y proteger los vestigios arqueológicos del sitio, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1988.
El equinoccio en Chichén Itzá es considerado uno de los fenómenos arqueoastronómicos más conocidos del mundo, donde la arquitectura maya demuestra su profundo conocimiento del movimiento del sol.
Las autoridades reiteraron el llamado a los visitantes a respetar las normas de conservación y continuar valorando el patrimonio cultural de México.






