Más de 900 kilos de metanfetamina fueron asegurados por autoridades de Estados Unidos luego de que la droga fuera localizada oculta entre un cargamento de repollo en el Valle del Río Grande, en Texas.
El decomiso fue realizado por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en McAllen como parte de una investigación encabezada por una Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional, en la que participaron diversas agencias federales y estatales.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, el cargamento contenía más de 2 mil libras de metanfetamina, equivalentes a poco más de 907 kilogramos. La droga se encontraba oculta entre el producto agrícola con la intención de evadir los controles y continuar su traslado hacia territorio estadounidense.
En el operativo participaron elementos de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la Patrulla Fronteriza (USBP) y el Departamento de Seguridad Pública de Texas (TXDPS).
Investigan origen de más de 900 kilos de metanfetamina y posible organización criminal detrás del envío
El aseguramiento representa un importante golpe al tráfico de drogas en la región fronteriza, al impedir que más de 900 kilogramos de metanfetamina llegaran a los canales de distribución en Estados Unidos.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer el origen del cargamento, identificar a las personas involucradas en su traslado y determinar qué organización criminal estaría detrás del envío.
El caso también evidencia el uso de cargamentos de productos agrícolas como mecanismo para intentar ocultar grandes cantidades de droga durante su traslado por la zona fronteriza.











