En Cancún no se implementará el programa de alcoholímetro, confirmó la presidenta municipal Ana Paty Peralta de la Peña, quien señaló que su administración apostará por fortalecer otras estrategias de prevención vial.
La alcaldesa explicó que, tras analizar las condiciones locales y el impacto que podría generar la instalación de retenes fijos para aplicar pruebas de alcoholemia, se determinó no poner en marcha esta medida, la cual había sido considerada en gobiernos anteriores para reducir accidentes relacionados con el consumo de alcohol.
“Por el momento no vamos a poner alcoholímetro; es un tema polémico sobre si funciona o no. Sin embargo, cuando un tránsito detecta que alguien conduce de manera imprudente, se realizan las revisiones correspondientes”, indicó.
Refuerzan operativo “Carrusel” y radares
En sustitución del alcoholímetro, el Gobierno municipal reforzará el operativo “Carrusel”, estrategia que busca regular la velocidad vehicular y fomentar el respeto a los límites establecidos.
Asimismo, se ampliará el uso de radares de velocidad y dispositivos de monitoreo en puntos clave como la avenida Colosio, con el objetivo de detectar conductas de riesgo al volante.
Peralta de la Peña destacó que estas acciones han mostrado resultados positivos en el respeto a los límites de velocidad y forman parte de una estrategia integral de prevención.
Más infraestructura y seguridad vial
La administración municipal también anunció que continuará invirtiendo en infraestructura vial, incluyendo:
Instalación de semáforos en cruces conflictivos.
Adecuación de cruces seguros.
Mejoramiento de señalización en vialidades principales.
Con estas medidas, el Ayuntamiento busca reducir accidentes y fortalecer la seguridad vial sin recurrir, por ahora, a la implementación del alcoholímetro.







