Una bolsa y otras prendas que fueron reconocidas por madres buscadoras, tras los hallazgos en el Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, se convirtieron en la esperanza de obtener una pista para encontrar a sus desaparecidos de Zacatecas.
Un año después, no han podido tener acceso a los objetos encontrados en el lugar, lo que ha profundizado su dolor e incertidumbre.
Reclaman que la Fiscalía General de la República (FGR) sigue sin darles ninguna respuesta a sus peticiones y tampoco les presentan avances de las investigaciones.
“Creemos que las autoridades federales le están apostando a que se nos olvide, a que pase el tiempo, a que ya no les exijamos, pero, imagínese cuántas esperanzas de vida están ahí puestas, no sólo de familias con desaparecidos en Zacatecas, sino en otras partes del país”, expresa Guillermina Camacho Serna, del Colectivo Siguiendo tu Rostro con Amor, de Zacatecas.
“Se equivocan, la exigencia va a ser constante. No nos cansaremos hasta tener pistas, información y dar con el paradero de nuestros seres queridos”, insiste.
Guillermina Camacho refiere que estas exigencias se han planteado en las mesas de trabajo con las autoridades estatales para que también las ayuden a presionar a la FGR a que rinda avances, porque las autoridades federales sólo les han dicho a los colectivos que aún siguen investigando; ella dice que no cree en esa versión.
“Si la autoridad piensa hacer tiempo para el olvido, los colectivos a nivel nacional hemos coincidido en que no vamos a quitar el dedo del renglón. Todos, desde nuestros estados, vamos a seguir insistiendo tanto en las fiscalías de los estados para que también exijan a la FGR y empiecen a liberar esos artículos”, expresó.
Al respecto, el fiscal de Zacatecas, Cristian Camacho Osnaya, mencionó que él y su equipo han reactivado la comunicación y coordinación con la Fiscalía General de la República que atrajo el caso y la Comisión Nacional de Búsqueda, quienes les informaron que “se viene una nueva dinámica de trabajo”.
Precisó que una vez que hayan sido procesadas las prendas encontradas en el rancho podrán ser mostradas a las familias.
Guillermina Camacho relata que ha visto que “esa dolorosa y burocrática espera” ha enfermado a una de las madres de su colectivo, quien busca a su hija Perla Yajaira, desaparecida en Jerez, Zacatecas, en febrero de 2024.
La mujer, en las proyecciones virtuales que se realizaron el año pasado, reconoció una bolsa que, asegura, es idéntica a la de su hija.
“Esa bolsa no es un simple objeto, es una esperanza, y la madre de la jovencita sólo pide verla de manera presencial para poder identificarla, ya que ella le hizo unas costuras a mano y ese es el detalle que puede dar una luz. Ese indicio obliga a la autoridad a iniciar una línea de investigación”, explica Guillermina.
Insiste en que ya es mucho tiempo y requieren que les den información, “porque el silencio, las tardanzas y las trabas sólo serán una mala señal”.
Reconoce que, aunque las instituciones hagan su trabajo, “para nosotros siempre lo que hacen será insuficiente mientras no nos regresen a nuestros hijos, vivos o muertos. Nuestras exigencias seguirán fuertes”.








