Cancún

Educación a distancia provoca frustración a padres y alumnos en Quintana Roo

Algunos alumnos consideraron desertar por no tener las herramientas necesarias para el estudio.

Lejos de mejorar la educación en Quintana Roo, el programa Aprende en Casa ha provocado niveles de estrés, frustración y enojo, tanto en estudiantes como padres de familia ante los problemas e inconformidad con las actividades y contenidos.

La “Encuesta sobre experiencias de las comunidades educativas durante la contingencia sanitaria por COVID-19”, realizada por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), indica que más de la mitad de los encuestados expresaron emociones como frustración, enojo, aburrimiento y estrés.

“Me es frustrante no poder apoyar a mis hijos con la educación a distancia, no aprenden nada, es verdaderamente muy difícil, más para los papás que trabajamos”, afirmó un padre de familia.

Sentimientos que estuvieron relacionados con la carga excesiva de trabajo escolar; incluso, algunos consideraron desertar por no tener las herramientas necesarias.

“Realmente así casi no logro entender algo, si estudio algo rápido se me olvida, entiendo mejor y aprendo mejor con un maestro. Las clases en línea no me gustaron, no logré aprender algo, más bien me estresé demasiado con temas que ni sabía y hasta lloré, me dio mucha ansiedad”, señaló una alumna.

Los encuestados calificaron la utilidad de las diversas herramientas que las autoridades educativas pusieron al alcance de los docentes, y sólo tres de cada 10 opinaron que los contenidos televisivos de Aprende en Casa I fueron útiles.

Mientras que el contenido difundido en radio, los museos virtuales, los cuadernillos de la Conafe (Consejo Nacional de Fomento Educativo) y las capacitaciones a maestros fueron poco prácticos.

“Trabajo con niños con discapacidad y tuve que realizar adecuaciones de acuerdo con su nivel de aprendizaje, ya que no se consideró a los niños con discapacidad intelectual o visual y tdah [trastorno por déficit de atención e hiperactividad]. Aunque los programas tenían lenguaje de señas, faltó considerar otras condiciones y discapacidades”, dijo una de las docentes.

De acuerdo con la instancia, en este ejercicio participaron más de 193 mil personas, de las cuales cuatro mil 204 fueron de Quintana Roo.

FUENTE: SIPSE

Tu opinión

Publicaciones relacionadas

¿Cuál es tu opinión?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba
Recibe nuestra síntesis informativa | Whatsapp