Internacional

Caso Cienfuegos: ¿Por qué sus asesores legales buscan que sea juzgado en México?

La detención del exsecretario sigue siendo un duro golpe al Ejército y ha causado muchas fricciones entre el gobierno mexicano y estadounidense

El exsecretario de la Defensa de México, Salvador Cienfuegos, detenido en Estados Unidos por supuestos crímenes ligados al narcotráfico, podría llegar a México como un ciudadano cualquiera, ser liberado y, a partir de ello, ser investigado por las autoridades mexicanas.

Esto de acuerdo con una declaración conjunta del fiscal general de ese país, William Barr, y el fiscal general mexicano, Alejandro Gertz Manero: “El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha tomado la decisión de solicitar la desestimación de los cargos penales contra el exsecretario Cienfuegos, para que pueda ser investigado y, si corresponde, acusado de conformidad con la legislación mexicana”.

Incluso el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, dijo en una conferencia que Cienfuegos llegará a México “sin cargos” y reconoció que es la primera vez que existe un acuerdo de este tipo, pero que habría que tomar en cuenta que es el primer oficial de alto rango mexicano que la Administración para el Control de Drogas (DEA) estadounidense quiere someter a juicio en ese país.

La detención del exsecretario sigue siendo un duro golpe al Ejército y ha causado muchas fricciones entre el gobierno mexicano y estadounidense, dado que no se informó previamente de esta detención a la Cancillería mexicana. Durante los días posteriores, la información que el gobierno mexicano obtuvo fue escasa. A partir de ello, el intercambio de información entre las fiscalías, Ejército y Marina mexicanos con las agencias de investigación de Estados Unidos se fue reduciendo, lo cual preocupó a ambos países.

Mientras el anuncio de las fiscalías se realizaba, los abogados de la defensa tanto mexicana como estadounidense del general Cienfuegos se encontraban reunidos en Nueva York, donde este miércoles 18 se presentarán ante la jueza federal Carol Bagley Amon los alegatos para desestimar la denuncia en contra del exsecretario. El abogado Rafael Heredia tomó la llamada y fue notificado de la decisión. Personas presentes en la reunión me dijeron que comunicó el acuerdo a sus colegas de Estados Unidos, el cual tomó a todos por sorpresa. Hasta las 6:00 pm ellos no habían recibido información oficial de ese procedimiento legal, lo que les dejó claro que había sido un acuerdo diplomático.

Horas después los abogados sostuvieron un encuentro con la Fiscalía General estadounidense para informar a Cienfuegos sobre el acuerdo. Sus asesores legales analizaron los escenarios de los próximos días, los cuales me compartieron.

Me dijeron que existe la posibilidad de que Cienfuegos llegue a México sin una orden de aprehensión en su contra, pero sí con una carpeta de investigación abierta por la Fiscalía General de la República. Esto haría que fuese directo a su domicilio y solo se pusiera a disposición de las autoridades cuando estas requirieran alguna declaración. El segundo escenario —que es el que ven más probable— es que, por la importancia del caso y basados en los documentos entregados por la Fiscalía General estadounidense, las autoridades ministeriales mexicanas soliciten ante un juez su detención.

De ser así, los abogados pedirán que el general Cienfuegos sea internado, por su rango, en el Campo Militar Número Uno, y juzgado por los tribunales civiles, pero las audiencias se celebrarían vía remota.

El abogado Juan Velázquez, quien asesora al equipo legal de Cienfuegos y desde hace semanas, ha ido planteando la necesidad de la extradición del general y, sobre todo, de la necesidad de juzgarlo en México, me dijo en entrevista que las investigaciones de la Fiscalía General mexicana serán de suma importancia para determinar su responsabilidad o inocencia, pues los delitos, según la DEA, se cometieron en México.

“Si es inocente que se le exonere y reivindique su nombre, para ayudar al prestigio del Ejército, y si es culpable que su condena sea un ejemplo para las Fuerzas Armadas”, agregó.

Un alto funcionario del gobierno federal cercano al tema me dijo que el Ejército mexicano ya realizó investigaciones internas para detectar vinculaciones de Cienfuegos en algún tipo de ilícito. El resultado fue el esperado por ellos: no hay rastro, testimonio o documento que haga suponer algún tipo de responsabilidad del exsecretario.

En las investigaciones se hizo énfasis en los últimos tres años que estuvo al frente de la Secretaría de la Defensa Nacional, en los cuales Cienfuegos incrementó en cerca de 10 millones de pesos sus ingresos. Sin embargo, esto se explica legalmente en sus declaraciones patrimoniales presentadas entre 2015 y 2018.

La indagatoria se realizó para poder solicitar a distintas instancias del gobierno federal su intervención en el caso con las autoridades de Estados Unidos. Principalmente, la solicitud fue dirigida a la Cancillería mexicana. A partir de ello, el canciller Marcelo Ebrard envió una carta diplomática al gobierno de Estados Unidos y habló con el fiscal general de ese país, William Barr, sobre la falta de información que México tenía sobre el caso. Incluso el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo en su conferencia matutina: “Es cierto que se envió una nota diplomática y es cierto que ha habido llamadas telefónicas entre el canciller y el fiscal general de Estados Unidos sobre este tema».

Lo que me dijeron diversos miembros del Ejército mexicano, entre ellos generales en activo que no formaron parte del grupo cercano a Cienfuegos —quienes me pidieron no revelar sus nombres por temor a represalias legales—, es que la detención del exsecretario es un duro golpe al Ejército. Incluso, uno de ellos me dijo que “es un golpe que pone en riesgo la cooperación bilateral con las distintas agencias estadounidenses”. Dijeron que su detención se tomaba como una venganza de la DEA por no haberle permitido operar de manera conjunta con el Ejército mexicano.

El caso Cienfuegos es un tema tan espinoso dentro de las Fuerzas Armadas que incluso se ha prohibido oficialmente a sus elementos hablar del tema. El 27 de octubre la Secretaría de la Defensa emitió el oficio 019649, dirigido al jefe del Centro Ecuestre, el teniente coronel Witman Pérez Cuevas, cuyo asunto dice: “Evite hacer declaraciones sobre la detención del exsecretario de la Defensa Nacional”. El documento señala que se deben “tomar acciones pertinentes con el fin de evitar que personal perteneciente a esa instalación a su cargo, haga cualquier tipo de declaración (a la prensa principalmente) sobre la detención del exsecretario de la Defensa Nacional en Estados Unidos”.

El documento se envió también al administrador del Casino Militar, su restaurante y mini súper; también al del hotel del Ejército y Fuerza Aérea, ubicado en la zona de Lomas de Sotelo, en Ciudad de México; e incluso al del cine de la Secretaría.

Pese a que por el momento Cienfuegos no requiere recursos económicos, algunos generales y otros militares de diversos rangos, cercanos a él han comenzado a aportar económicamente para apoyarlo durante el proceso legal.

La audiencia de este miércoles ante la jueza Carol Bagley Amon, en Nueva York, será clave para el futuro del general Cienfuegos. Mientras tanto, la Fiscalía General mexicana ya se encuentra estudiando el expediente completo que le fue entregado por parte de las autoridades de Estados Unidos. De esa investigación deberán determinar en los próximos días si hay elementos para solicitar una orden de aprehensión. Mientras tanto, el Caso Cienfuegos sigue generando incertidumbre en ambos lados de la frontera.

FUENTE: Washington Post

Tu opinión

Publicaciones relacionadas

¿Cuál es tu opinión?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba
Recibe nuestra síntesis informativa | Whatsapp